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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer
VI. El resello de la filiación divina
1. La locura de los hijos de Dios
Todo fue posible por la ilimitada y filial confianza del Fundador del Opus Dei en su Padre Dios. Sólo así se explica su fe en lo que para tantos era locura: también para él. Declara don Ricardo Fernández Vallespin que, a finales de 1933, el Fundador del Opus Dei les exponía lo que Dios quería que en el futuro fuese el Opus Dei: ¡una locura! Un sacerdote joven, sin medios materiales, les movía a poner el mundo entero a los pies de Cristo. “Y nosotros, que ya no éramos unos chiquillos –Isidoro Zorzano tenía la edad del Padre–, no dudábamos ni un instante que todo aquello se realizaría, porque Dios lo quería”.
Cuando por aquellos días pidió opinión a un sacerdote, amigo suyo, sobre el proyecto que tenía de abrir pronto, en la calle de Ferraz, una residencia de estudiantes, aquel buen sacerdote le objetó que era “como subirse a un aeroplano y tirarse sin paracaídas”.
Las pretensiones de don Josemaría, a juicio de muchos, no eran razonables. Tantas veces debió oírlo que en 1934, en Consideraciones Espirituales, escribió:
Eso –tu ideal, tu vocación– es... una locura. –Y los otros –tus amigos, tus hermanos– unos locos...
¿No has oído ese grito alguna vez muy dentro de ti? –Contesta, con decisión, que agradeces a Dios el honor de pertenecer al “manicomio”.
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Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.

Cuando por aquellos días pidió opinión a un sacerdote, amigo suyo, sobre el proyecto que tenía de abrir pronto, en la calle de Ferraz, una residencia de estudiantes, aquel buen sacerdote le objetó que era “como subirse a un aeroplano y tirarse sin paracaídas”.
Las pretensiones de don Josemaría, a juicio de muchos, no eran razonables. Tantas veces debió oírlo que en 1934, en Consideraciones Espirituales, escribió:
Eso –tu ideal, tu vocación– es... una locura. –Y los otros –tus amigos, tus hermanos– unos locos...
¿No has oído ese grito alguna vez muy dentro de ti? –Contesta, con decisión, que agradeces a Dios el honor de pertenecer al “manicomio”.
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Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.
Relación de contenidos
- Presentación
- I. Una familia Cristiana
- II. Vocación al sacerdocio: los barruntos de una especial llamada divina
- III. La fundación del Opus Dei
- IV. Tiempo de amigos
- V. Corazón Universal
- VI. El resello de la filiación divina
- VII. Las Horas de la Esperanza
- VIII. La libertad de los hijos de Dios
- IX. Padre de familia numerosa y pobre
- Epílogo. Como un niño que balbucea
- De Barbastro a Logroño
- Josemaría: la vergüenza, para pecar
- Menos mi gazapito
- Cuéntanos el cuento
- Primeras Oraciones
- Premio en "Nociones de Aritmética y Geometría"
- No llores. ¿No ves que Chon está ya en el Cielo?
- Un castillo de naipes
- Doña Dolores
- Así preparó el Señor mi alma
- Se parecía mucho a su padre
- Bah, tonterías..
- En cuestión de horas
- El ejemplo de un hogar cristiano
- Soy paternalista
- Una en el clavo y ciento en la herradura
- Un ejemplo de laboriosidad
- El aire de familia del Opus Dei
- Vida de familia
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