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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer
La raza de los hijos de Dios
El Opus Dei nació geográficamente en España, pero, como su Fundador declaraba el 15 de abril de 1967 a Peter Forbath, corresponsal de Time, desde el primer momento la Obra era universal, católica. No nacía para dar solución a los problemas concretos de la Europa de los años veinte. Sin embargo, añadía a ese mismo periodista, la Obra nació pequeña: no era más que el afán de un joven sacerdote, que se esforzaba en hacer lo que Dios le pedía.
Mons. Escrivá de Balaguer empezó por recomendar continuamente a los chicos que iba formando que estudiasen idiomas, para extender esta Obra nuestra a otros países, les repetía. Estudiar idiomas era un modo de aprovechar mejor el tiempo, sobre todo en los veranos. Además, con el conocimiento de otras lenguas se ampliaba la competencia en el propio trabajo profesional. Pero, por encima de todo, en esa recomendación latía la impaciencia por llevar el Opus Dei a todo el mundo.
Ya en los primeros meses de 1935, el Fundador iba preparando las cosas para trabajar en Francia, concretamente en París. Pero estalló la guerra civil española y luego la segunda guerra mundial, y hubo que aplazar esa expansión.
Sin embargo, incluso en medio de los avatares de la persecución religiosa en Madrid después del 18 de julio de 1936, don Josemaría, con su ilimitada confianza en Dios, escondido en diversos lugares, no cejaba en el empeño, y hacía que los que le rodeaban siguieran estudiando otras lenguas.
Lo mismo hizo en Burgos, donde vivió desde los comienzos de 1938 hasta abril de 1939. Seguía soñando con ir a nuevos países. Burgos es la ciudad castellana a que alude el punto 811 de Camino:
¿Te acuerdas? –Hacíamos tú y yo nuestra oración, cuando caía la tarde. Cerca se escuchaba el rumor del agua. –Y, en la quietud de la ciudad castellana, oíamos también voces distintas que hablaban en cien lenguas, gritándonos angustiosamente que aún no conocen a Cristo.
Besaste el Crucifijo s recatarte, y le pediste ser apóstol de apóstoles.
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Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.

Ya en los primeros meses de 1935, el Fundador iba preparando las cosas para trabajar en Francia, concretamente en París. Pero estalló la guerra civil española y luego la segunda guerra mundial, y hubo que aplazar esa expansión.
Sin embargo, incluso en medio de los avatares de la persecución religiosa en Madrid después del 18 de julio de 1936, don Josemaría, con su ilimitada confianza en Dios, escondido en diversos lugares, no cejaba en el empeño, y hacía que los que le rodeaban siguieran estudiando otras lenguas.
Lo mismo hizo en Burgos, donde vivió desde los comienzos de 1938 hasta abril de 1939. Seguía soñando con ir a nuevos países. Burgos es la ciudad castellana a que alude el punto 811 de Camino:
¿Te acuerdas? –Hacíamos tú y yo nuestra oración, cuando caía la tarde. Cerca se escuchaba el rumor del agua. –Y, en la quietud de la ciudad castellana, oíamos también voces distintas que hablaban en cien lenguas, gritándonos angustiosamente que aún no conocen a Cristo.
Besaste el Crucifijo s recatarte, y le pediste ser apóstol de apóstoles.
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Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.
Relación de contenidos
- La Academia DYA: Dios y Audacia
- La Academia DYA y la formación de los jóvenes universitarios
- Medios sobrenaturales
- Corazón Universal: Cada caminante siga su camino
- Mientras más personas haya que sirvan a Dios, mejor
- Amplitud de miras
- Cada caminante siga su camino
- Ideas universales y concretas
- La raza de los hijos de Dios
- El Opus Dei se encuentra tan a gusto en Inglaterra como en Kenya
- Corazón Universal
- Dar a conocer a Dios a todas las almas
- Anunciar la buena nueva de Cristo en todos los lugares
- Un crimen de la humanidad
- La locura de los hijos de Dios
- Una cadena de imposibles
- ¿Va usted a decir Misa?
- Hasta la muerte
- Sin miedo a la muerte
- Un campeón en la fe
- Seguir los pasos de Jesús
- Jesús no será mi Juez: será Jesús
- Abril de 1954: curación de la diabetes
- El Señor es Padre y muy Padre nuestro
- Una única vida, santa y llena de Dios
- La historia de Juan el lechero
- Una comedia humana con un espectador divino
- El saltador de pértiga
- La alegría de los hijos de Dios
- Levadura, sal y luz en medio de este mundo
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