PortadaLibrosApuntes sobre la vida del fundador del Opus Dei¿Qué sería de un cuadro si no hubiera sombras?
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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer

¿Qué sería de un cuadro si no hubiera sombras?

Etiquetas: Comprensión, Obra de Dios, Vocación
Realmente Dios quiso servirse de personas, convencidas de que luchaban por una buena causa, para hacer que el Fundador del Opus Dei participase más aún de la Cruz de Cristo –quien sufrió antes que nadie la persecución y la calumnia de los buenos–: a pesar de todo, el Señor escribiría derecho con renglones torcidos.

El 16 de junio de 1974, en Buenos Aires, una madre de familia habló al Fundador del Opus Dei de la vocación de sus hijos, que algunos no entendían. Mons. Escrivá de Balaguer respondió con una pregunta: qué sería de un cuadro si todo estuviera lleno de luz, y no hubiera sombras... ¡No habría cuadro! De modo que es conveniente que algunos no entiendan. Además, cuando llegan a entender les da mucha vergüenza, y se hacen santos.

Tenía experiencia personal desde 1929. Las incomprensiones se localizaban una a una, porque la Obra entonces apenas era conocida. Pero todas tenían idéntica raíz: un puro no entender el mensaje nuclear del Opus Dei, que lleva la santidad al centro de la vida ordinaria. A muchos pareció locura, como vimos. Otros, simplemente, se aferraban a los esquemas conocidos, que son siempre válidos para los que tengan esa vocación. Si un muchacho mostraba deseos de mayor compromiso en su vida cristiana, no tenía otro camino que ingresar en un seminario o en un noviciado. No concebían que también pudiera seguir en el mundo, pugnando por la santidad, sin cambiar sus circunstancias familiares y profesionales.

Fue después de 1939 cuando arreciaron las dificultades, especialmente en Madrid y en Barcelona. El Fundador del Opus Dei, al principio, no quería creer que estuviera ante una auténtica y tenaz campaña, pero las pruebas adquirieron tal peso que no tuvo más remedio que rendirse ante la evidencia.

Llegaron a intranquilizar la conciencia de los padres de los socios de la Obra. Unas veces era en el confesonario. Otras yendo expresamente a visitar a las familias. Como anécdota significativa de la novedad del mensaje del Fundador del Opus Dei, don Amadeo de Fuenmayor relató lo que sigue a un periodista, el día que falleció Mons. Escrivá de Balaguer: “Tal vez porque hoy se cumple el primer aniversario de la muerte de mi madre, me viene ahora al recuerdo algo que ella me refirió en el año 1941... Me contó que una persona le acababa de visitar para advertirle que su hijo estaba en peligro de condenación; y al preguntarle yo si le había explicado el motivo de ese tan terrible parecer, dijo que a los socios del Opus Dei nos tenían alucinados, porque nos hacían creer que se puede ser santo en medio del mundo”.

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Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo


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