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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer

Tres, trescientos, trescientos mil, treinta millones, tres mil millones

Etiquetas: Apostolado, Fe, Argentina
Al acabar la clase, fueron a la capilla, para asistir a la Exposición mayor y Bendición con el Santísimo, que iba a oficiar don Josemaría. A Juan Jiménez Vargas le impresionó “la manera de rezar, de abrir el Sagrario, de arrodillarse y, sobre todo, la manera de tener la Custodia en sus manos y de dar la bendición”.

Más de una vez el Fundador del Opus Dei recordó ese primer acto eucarístico que tuvo en su labor con la gente joven. Por ejemplo, durante su viaje por Venezuela y Guatemala en 1975:
Me vinieron sólo tres. ¡Qué descalabro! ¿verdad? ¡Pues no! Me puse muy optimista, muy contento, y me fui al oratorio de las monjas; expuse a Nuestro Señor en la Custodia y di la bendición a aquellos tres. Me pareció que el Señor Jesús, Nuestro Dios, bendecía a trescientos, trescientos mil, treinta millones, tres mil millones..., blancos, negros, amarillos, de todos los colores, de todas las combinaciones que el amor humano puede hacer. Y me he quedado corto., porque es una realidad a la vuelta de medio siglo. Yo me he quedado corto, porque el Señor ha sido mucho más generoso.

Se comprende su emoción, al poco de llegar a Argentina en 1974, al comprobar, viéndola, la realidad que ya conocía por su labor de gobierno del Opus Dei:
Todavía no me lo creo. ¿Es cierto que estoy en Buenos Aires? y Yo rodeado de criaturas que están enamoradas de Cristo, que están dispuestas a todo?

Su emoción era visible, ante aquella multitud de socios de la Obra:
Yo estoy esta mañana, toda la mañana, contra spem in spem. Porque, hace unos cuarenta y siete años, había un sacerdote –que medio conozco, tan pecador como yo– sin ningún medio humano, sin nada: no tenía más que veintiséis años, la gracia de Dios y buen humor. Humanamente hablando no es un gran tesoro, verdad?, pero de cara al Señor... Y ahora estáis vosotros aquí; y hay hermanos vuestros en todo el mundo: de todos los colores, de todas las razas, de todas las lenguas.


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Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo


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