San Josemaría Escrivá
Devoción a San Josemaría

Nos Escriben

Etiquetas: devoción
Recogemos, con el consentimiento expreso de quienes los envían, algunos de los testimonios que se reciben en esta página web. Relatan favores obtenidos por la intercesión del fundador del Opus Dei o agradecen haber conocido su vida santa y sus enseñanzas.

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Una mejora laboral, un trabajo y una buena novia
Trabajo en un instituto de enseñanza media. Una de mis compañeras que acababa de sacar las oposiciones, estaba muy agobiada porque tenía dos niños pequeños a los que no podía ver hasta muy entrada la noche debido al turno de horario que le había tocado. Esto le hacía sufrir. Debía quedarse dos años en el instituto. Entonces le animé a que rezase conmigo la novena a San Josemaría para que consiguiera, por difícil que fuera, mejorar su situación.

Hizo los trámites administrativos y su sorpresa fue que se le concedió un puesto en un instituto de su misma ciudad y con horario de mañana. Este hecho sorprendente le ha animado también a empezar a profundizar en la fe.

A otra compañera que veía muy difícil sacar las oposiciones porque no había podido prepararse todos los temas le animé también a que rezara conmigo la estampa de San Josemaría. El mismo día de la oposición, me llamó para decirme que ¡le había tocado el tema que mejor se sabía! Ahora estoy rezando a San Josemaría para que uno de mis hijos encuentre trabajo y para que otro de ellos encuentre una buena novia. Estoy segura que también me escuchará!
Gracias San Josemaría!
Pilar C.C., España
30 de agosto de 2010



Muy agradecida de antemano
Necesito dar infinitas gracias a Dios en primer lugar y, después, a San Josemaría por ayudar a mis hijos a encontrar trabajo. Como son recién licenciados, recé mucho para que fueran contratados pronto. Además, uno de ellos es padre de un bebé de 9 meses. Como san Josemaría siempre me había escuchado, acudí a él de nuevo y ahora sólo falta que empiecen. Sigo rezando por mi hijo mayor que también está sin trabajo. Quiero darle también las gracias a Dios y a san Josemaría por ayudar a los mineros que están enterrados en la mina en la región de Atacama. Con su ayuda saldrán muy pronto de allí.
Muchas gracias.
Elizabeth, Chile
24 agosto 2010

Foto hecha el 2 de junio del 2010, mientra el escultor talla el nombre de San Josemaría en una plazoleta que se le dedicó en Capo Sandallo, una isla de Cerdeña
Foto hecha el 2 de junio del 2010, mientra el escultor talla el nombre de San Josemaría en una plazoleta que se le dedicó en Capo Sandallo, una isla de Cerdeña
Un libro llamado "Camino"
He aprendido mucho con las enseñanzas de san Josemaría. Me ayudó un libro escrito por él llamado 'Camino'. Cada uno de sus consejos me ha servido para poder salir de diversos problemas que se me fueron presentando. Estudié en un colegio llamado Jacarandá que nació alentado por el espíritu del Opus Dei y estoy muy agradecida de haber pasado por sus aulas. Gracias.
Danitza M., Ecuador
21 agosto 2010


No sólo un trabajo
La estampa de San Josemaría ha cambiado mi vida por completo, teniéndolo a mi lado me siento seguro y firme en la vida. Todo comenzó en mi Parroquia, donde el sacerdote -muy buen amigo mío- tenía en una mesita a la entrada de la parroquia unas estampas de San Josemaría. Yo cogí una, pero no le dí mucha importancia porque no conocía a San Josemaría. Llevaba más de un año sin trabajo y la verdad que estaba desesperado. Una noche recé la oración de su estampa y le pedí con todas mis fuerzas que me diera un trabajo y así fue. A los pocos días me llamaron para trabajar pero no sólo un trabajo cualquiera, sino uno de los que yo soñaba, relacionado con mi carrera: soy maestro de educación primaria. Me llamaron para trabajar como educador en los pisos tutelados de menores. Para mí fue una gran alegría. Desde aquel día San Josemaría es parte fundamental en mi vida porque todo lo que le pido intercede por mi ante Dios Nuestro Señor. Gracias San Josemaría prometo difundir tu devoción.
Jose Antonio Justo Garcia, España
11 de agosto de 2010

Transforman el alma
La página de los escritos, la bibliografía de san Josemaría Escrivá y los otros links nos aportan mucho y transforman en verdad el alma. Quiero hoy agradecer sinceramente a San Josemaría Escrivá por su intercesión en favor del trabajo de Mathias. Nos escuchó y ahora le pedimos que siga intercediendo por sus hijos necesitados. Bendito sea Dios en todos sus santos.
Yvette, La Réunion
11 agosto 2010

Fuera de peligro y sin secuelas
Le estoy agradecidísima a san Josemaría porque ha intercedido por la curación de un buen amigo mío. Le internaron en urgencias y en cuidados intensivos hace quince días. Padecía de una encefalítis herpética gravísima que podía acabar con él o atacarle el cérebro con secuelas enormes. Le pedí a san Josemaría que lo curara del todo. Hoy está fuera de peligro y sin secuelas. Es milagroso visto que fue hospitalizado muy tarde porque inicialmente los síntomas que no parecían tan graves.
Gracias, san Josemaría
Marie P., Francia
9 de agosto de 2010

¿Quién es su santo?
Hace doce años fui monitora en una actividad de un club para gente joven. Un día fuimos hacer vela y sucedió algo que cambió mi vida. Al acabar, cuando íbamos a hacernos una foto con el mar como fondo, la protección cedió y caí desde unos 6 metros dando con la espalda en el pontón de madera. Fui sometida a tres operaciones quirúrgicas, y pasado cierto tiempo empecé a poder andar. En los días siguientes al accidente, algunos médicos entraban en mi habitación y me preguntaban: ¿quién es tu santo? san Josemaría Escrivá, les contestaba. Entonces, me decían, tienes que darle muchas gracias por conseguir mover tus piernas después de una caída como esa.
Hace poco fui madre por segunda vez. Debido al accidente que he narrado, mi columna se quedó fibrosada, y por eso en mi primer parto el efecto de la anestesia epidural fue reducido.
Ahora, el trabajo de parto fue tan rápido que no hubo tiempo de administrar la anestesia epidural, lo que significa que fui privada de esa pequeña ayuda y el niño tenía dificultades para salir. Empecé a rezar a san Josemaria para que el niño naciera de parto normal hasta la una de la mañana y cuando, ya exhausta, la solución era la operación cesariana, a la una y dos minutos mi hijo Juanito ¡nació!
Los días siguientes hubo unos sustos, pues se pensaba que el niño tendría que quedarse internado durante una semana para ser sometido a antibioterapia y fototerapia. Una vez más me encomendé a san Josemaría y no fue necesario ni uno ni otro tratamiento. ¡Al cabo de dos días nos fuimos a casa!
Joana B., Portugal
12 julio 2010

Para niños de hasta 86 años
Hace unas semanas leí en esta web el artículo sobre la biografia de San Josemaría titulada Historia de un si . Y me sorprendió que pusiera que era una biografía para niños de hasta 80 años. Me sorprendió no porque me pareciera que era esa frase una broma si no porque mi abuela que tiene 86 años se acaba de leer este libro y le ha fascinado. Está encantada y con ganas de volver a leerlo. Pensé esto lo tengo que escribir para que sea corregida la noticia y ponga "para niños de hasta 86 años". Les felicito y les agradezco todo el trabajo que hacen.
Verónica B., España
3 agosto 2010

De momento todo va perfectamente
Estoy muy agradecido con San Josemaría Escrivá por su intercesión, sus libros, y todas sus bendiciones, pues apliqué para un puesto muy importante en una empresa multinacional y al momento todos los exámenes incluyendo médicos los he pasado perfectamente. El viernes pasado tuve la ultima entrevista con el director general y aunque no he tenido una respuesta definitiva me siento con una inmensa fe en la intercesión de San Josemaría Escrivá de Balaguer y en Dios de que todo va a salir bien.
Que Dios los bendiga.
Juan Carlos C., México
3 agosto 2010

El "Sí" de San Josemaría
Acabo de llegar de Roma donde he pasado una semana de Ejercicios Espirituales. He tenido la oportunidad de ir a la Iglesia Prelaticia del Opus Dei y rezar ante los restos de San Josemaría. Quiero agradecer en primer lugar la hospitalidad recibida allí. Pero sobretodo quiero agradecer el "Sí" de San Josemaría al proyecto que Dios tenía preparado para él: la fundación de la novedad del Opus Dei. Recé ante él y lo sigo haciendo hoy para que por su intercesión Dios me conceda poder trabajar en Madrid, cerca de mi casa y de mi madre que es mayor y está enferma en vez de trabajar en Coslada donde lo hago ahora. Por eso pido que si todo aquel que lea esto pueda incluirme en sus oraciones se lo agradeceré infinitamente. De nuevo muchas gracias a Dios a San Josemaría y a todo el Opus Dei.
Juan Carlos S., España
1 de agosto

Para pagar el Master
Este verano perdí mi trabajo y me preocupé mucho por mi situación económica. Necesitaba trabajar para poder pagar un Master que voy a empezar dentro de poco. Una amiga mía del Opus Dei me sugirió que rezara a San Josemaría, porque hacía milagros a mucha gente.
Recogí la Novena del Trabajo en un centro del Opus Dei y la estampa con la oración a san Josemaría. Las recé pidiendo por intercesión de San Josemaría que Dios me encontrara un empleo en el campo de la enseñanza. La verdad es que no pensé más en el asunto: estaba convencida de que no existía posibilidad de encontrarlo, por la falta de trabajo para profesores. Mi amiga también rezó.
Una mañana, justo cuando acababa de recibir una contestación negativa a la solicitación de un puesto comercial, miré otra vez en la casilla y ví que contenía otra carta de tipo oficial. Esta carta venía del municipio local y me ofrecía un puesto de 2.5 días semanales como profesora. Fue el número exacto de días en los que yo podía trabajar mientras seguía en la Universidad. ¡Estoy encantada y MUY agradecida a San Josemaría por su intercesión y a Dios por haberme concedido este favor!
C. R., Escocia
21 de julio de 2010

El empleo de mis sueños
Querría darles a conocer el favor que recibí de San Josemaría Escrivá.
Llevaba 19 meses sin trabajar. Conseguí un puesto “inferior” a mis calificaciones y, en comparación con mi experiencia y logros anteriores, muy mal pagado. Trabajé lo mejor que podía para esa empresa siguiendo el modelo propuesto por San Josemaría.
Me enteré de la novena a San Josemaría a través un email. La recé para obtener un empleo más adecuado. El día después de terminar la novena me llamaron desde una empresa con la cual llevo dos o tres años en contacto. Están contratando otra vez. El puesto que ofrecen es el trabajo de mis sueños.
Ayer me entrevisté con ellos por tercera vez, y me dijeron que había conseguido el trabajo. Lo único que queda es el papeleo administrativo.
Sigo rezando, porque sé que si la compañía deja otra vez de contratar antes de completar el papeleo tendré que esperar todavía mas tiempo.
Tenía deseos de contarles esto porque el empleo con que soñaba ocurrió en el momento justo que acabé la novena, por eso creo que San Josemaría y la Santísima Virgen intercedieron por mí ante el Señor.
Gracias por haber dado a conocer a San Josemaría a un cristiano católico corriente.
EEUU
21 de julio de 2010

De a poco
Estoy en un momento económico bastante dificil y gracias a la ayuda de San Josemaría Escrivá estoy saliendo de a poco. Agradezco a Dios y a San Josemaría
Ricardo P., Argentina
23 de julio de 2010

Dejar de fumar
San Josemaría Escrivá quiero darte las gracias por el milagro recibido.Yo era una persona que estaba acabando mi vida fumando varios cigarrillos diarios y quería con toda mi alma dejar de hacerlo pero me parecía un imposible hasta que mi padre falleció víctima de ese vicio.
Dibujos realizado por niñas del colegio La Floresta de El Salvador
Dibujos realizado por niñas del colegio La Floresta de El Salvador
Al escuchar a mi sobrina Gisella y a mi hermana Jane prometer que ellas dejarían de fumar yo no me quise quedar atras. Compré unos chicles para dejar de fumar y comencé a consumirlos con temor a las complicaciones en mi salud, y con la inquietud de no lograrlo comencé a rezar con devoción novenas al fundador del Opus Dei, dándome con la sorpresa de que tales chicles no los necesitaba, porque había ya perdido el ansia y la angustia por dejar de fumar y puedo decir sin lugar a dudas que ya me liberé de este vicio. Gracias San Josemaría Escrivá.
Hellen Angeles, Perú
22 de julio de 2010

Un problema judicial
Una compañera de trabajo me habló de San Josemaría, fundador del Opus Dei, contándome que se había encomendado a él para encontrar un buen empleo. Me dio una estampa con la oración. Hice la novena y le pedí por un problema judicial que tenía mi familia. Pedí con mucha fe que saliera adelante el favor y gracias a él salió todo bien. Se solucionó el problema.
Hoy puedo decir que soy devota de Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei.. Cada día trato de difundir su mensaje.
Muchas Gracias.
Cynthia Guzman Z., Chile
17 de julio de 2010

4 añitos
Este 19 de julio se cumplieron 4 años del gran milagro que me hizo el fundador del Opus Dei, San Josemaría. En abril del 2007, a mi hijo José Alfredo que en ese entonces tenía 9 meses de edad, no le daban esperanzas de vida. Por casualidad, su oración llegó a mis manos y recé con toda mi fe y ahora este niño está estable, porque su enfermedad es dificil de curar pero gracias a Dios y a san Josemaría el hace su vida como un niño normal. Gracias infinitas
Josefina Alejandra Sanchez Marquez, México
21 de julio de 2010

En la fiesta de san Josemaría
Hola, el 26 de junio recibí un milagro y una respuesta a mis oraciones, en la fiesta de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. Es un día del que nunca me olvidaré. Ahora creo que jamás ha habido ni habrá una oración hecha con fe que se desatendió. Le estoy agradecida a Dios por su Santo.
Kenia
21 de julio de 2010

Al borde del impago
Estaba muy asustado porque no tenía el dinero suficiente para cubrir una deuda cuyo vencimiento era inminente. Recé a San Josemaría rogándole que intercediera para que me pagaran unos trabajos realizados que habitualmente se demoran varias semanas en hacerse efectivos. Conociendo la dificultad que hay para que estos trámites sean ágiles, pedí al Fundador del Opus Dei con mucha fe y me acabo de encontrar con que ya me pagaron y podré cubrir la deuda sin falta. La emoción de saber que la intercesión de San Josemaría ha sido efectiva, me ha dejado atónito. Doy gracias a San Josemaría. Gracias de todo corazón.
Bernardo P., Colombia
9 de julio de 2010

Un verdadero milagro
Intenté desesperadamente durante 6 meses conseguir trabajo. Fuí a varias entrevistas de trabajo sin resultado positivo. Entonces un amigo mío del Opus Dei me envió una estampa de San Josemaría. Al noveno día de rezarla la oración recibí una llamada diciendo que me
contrataban. Ha sido un verdadero milagro.
Canada
11 de julio de 2010

Un estudio aderezado con oración
Estudio en la universidad de Piura. Estoy en la segunda semana de mis exámenes finales. El jueves 1 de junio tuve un examen de programación muy difícil, de las materias más complicadas en este ciclo. LLevo estudiando durante mucho tiempo. Antes de empezar a estudiar, comtemplaba la estampa de San Josemaría y una de sus fotos publicada en esta página web. Ofrecí esa tarde de estudio y pedí a San Josemaría mucho para que me ayudara el día del examen. Llegó el día del examen y resulta que no me pareció tan difícil. Cuando vi los resultados me llevé la sorpresa de que había aprobado y pasado el curso. No dudé ni un minuto de la eficacia intercesora de San Josemaría. Fui al oratorio de mi universidad para agradecerle por su ayuda. Esta es una prueba más de que en realidad él nos escucha y tenemos que tener mucha fe en Dios.
Elvira Y., Perú
8 de julio de 2010

Una situación económica muy difícil
Hace tres años hipotequé mi casa y estuve a punto de perderla, ya que la situación llegó a ser tan apretada que me vi obligada a recurrir a préstamos extrabancarios (tiburones al 20%). Y, prácticamente, llegué al embargo por incumplimiento de pagos de las cuotas hipotecarias. Mi madre siempre fue devota de San Josemaría. Encontré una estampita con la oración, empecé a rezarle y encendí una vela blanca que aún hoy mantengo encendida en agradecimiento. Pude salir adelante en esta calamidad. Puedo decir con la fe con que recé la novena que San Josemaría escuchó y atendió favorablemente mi clamor.
Luz Marina U., Colombia
7 de julio de 2010

En agradecimiento
Quiero escribir en agradecimiento a nuestro querido Fundador el doble favor que me hizo.
En diciembre de 2009 volví a mi provincia Tucumán tras haber vivido once años en Buenos Aires. Al principio, me costó la nueva adaptación pero confié en que San Josemaria no me dejaría. Estaban también cerca de mí en esos momentos mis tres hermanas (mis padres fallecieron).
Me licencié como enfermera en la Universidad Austral. Tras un período de descanso por salud me dediqué en abril a buscar trabajo, sabiendo que la situación laboral de mi provincia era muy distinta que la ejercida en Buenos Aires. Además, provisionalmente vivía con una de mis hermanas en un country y su familia. No tenía mucha independencia. Comencé a dejar mi curriculum vitae en diferentes sanatorios e Instituciones. El domingo 25 de Abril de 2010 decidí hacer una novena a nuestro Padre para conseguir un buen trabajo y lograr una independencia en mi vida refiriéndome al lugar en donde viviría. El martes 27 de abril, Virgen de Montserrat y aniversario de la curación de san Josemaría de la diabetes, me llamó el Jefe de Enfermería de un Instituto privado de Cardiología llamado José María... Tuve la entrevista de trabajo al otro día y comencé en Mayo a hacer guardias. En Junio firmé un contrato de trabajo y ahora estoy trabajando de manera efectiva.
La imagen muestra como san Josemaría va siendo conocido también en Oriente:<br> artículo de un periodico de Taipei (Taiwan), sobre la colocación de una estatua de San Josemaría en la Iglesia de la Medalla Milagrosa.
La imagen muestra como san Josemaría va siendo conocido también en Oriente:
artículo de un periodico de Taipei (Taiwan), sobre la colocación de una estatua de San Josemaría en la Iglesia de la Medalla Milagrosa.
Además, me concedió el segundo favor: una mayor independencia. El lunes 31 de mayo me mudé a casa de mi hermana menor, -casada y con un hijo de dos años-. Yo empecé a vivir en una zona independiente, con un juego de llaves distinto. Así mi temprano amanecer para ir a trabajar no interrumpe el sueño de nadie y a la vuelta tampoco dependo de que me abran -hay que decir que mi hermana está de seis meses de embarazo-. Puedo tener mi espacio y sentir que no molesto a nadie. Además, logré hablar con los inquilinos del estudio jurídico de mi papá. Se alquila para vivir, así que les avisé de que no se renovaría el contrato teniendo ya en Octubre un departamento para mudarme.
Pienso que así como Junio es el mes de nuestro Padre octubre también tiene fechas inolvidables como el 2 el 6 el 12 con la Virgen del Pilar entre otros recuerdos y días de fiesta. Creo que San Josemaría Escrivá me regaló esos dos meses tan unidos a su vida.
¡Gracias Padre!
Eugenia C., Argentina
6 de julio de 2010

Tres meses sin querer firmar
Esta mañana estaba yo muy angustiada por un asunto legal. La parte contraria, que es la vendedora, llevaba tres meses sin querer firmar. Eso signicaba problemas y problemas. En mi desesperación, recé a San Josemaría pidiéndole ayuda y ¿qué crees?... Hace tres minutos me llamó la notaria: ya firmaron y este asunto ya se arregló. Hoy, además, es un día especial para la Obra, aquí hubo una Misa especial y por todo lo alto preciosa.
Guadalupe Ovando Castro, México
30 de junio de 2010

'Estrenar' la devoción y difundirla
El 26 de junio fui a Misa con una amiga. Ella llevaba tres años acudiendo a la Iglesia de Fátima de San juan de los Morros, Estado Guárico (Venezuela). En esta Iglesia nos repartieron un folleto informativo sobre San Josemaría. Terminada la Misa, me fui a casa y coloqué el folleto sobre la peinadora de mi cuarto. Cinco dias más tarde, sobre las 10 diez de la noche, decidí leer con calma aquél folleto. Estábamos en mi casa mi madre y yo solas. Conforme lo iba leyendo, me iba interesando más por la vida de este santo, sentí una inquietud por saber más sobre su histora. También creció mi empeño por asistir más a las actividades de esta iglesia. Por otro lado, llevaba meses padeciendo mareos y por las noches muchos dolores en las piernas. Gracias a San Josemaría ya no siento nada de eso. Estoy muy agradecida a San Josemaría y he hablado a muchas amigas sobre él y les he repartido su estampa.
Dolores R., Venezuela
29 de junio de 2010

Ejercer mi propio oficio
Soy cooperador del Opus Dei. Hace tres años, comencé a rezar la novena de trabajo. Cuando lo hacía, pedía dos cosas: poder mantener mi anterior profesión -soy abogado- y continuar como docente universitario. Trabajé en un comercio porque no conseguía ejercer lo mío. Ya hace tiempo que ejerzo mi profesión y doy clases en la universidad y una escuela secundaria. Puede que no me sobre el dinero, pero lo que no me falta es trabajo de mi profesión, por eso deseo compartir esta gracia.
Jesús P., Argentina
27 de junio de 2010

Me olvidé de avisar el perito técnico
Estatua de san Josemaría en el patio interior del edificio Central de la Universidad de Navarra
Estatua de san Josemaría en el patio interior del edificio Central de la Universidad de Navarra
Mi familia tiene un juicio civil con vecinos de casa por un derribo causado por agua no canalizada. El juez nombró un perito del tribunal para definir los lugares y evaluar a los daños.
Recibida su relación técnica, los peritos de las partes en causa, tenían diez días para enviar sus contradeducciones. Yo me olvidé de avisar a nuestro perito. Cuando me di cuenta de eso, el día antes de la audiencia, fui a una amiga para que rezase conmigo la novena a San Josemaría, pidiendo que en el juicio resultara la verdad. También una amiga en Roma rezó a San Josemaría en la cripta. En pocos días, el abogado me llamó y dijo que la relación del perito del tribunal había evidenciado el origen del derrumbamiento: la misma que nuestro perito indicaba. Estoy muy agradecida a San Josemaría, porque mi distracción podía causar mucho daño a mi familia y porque mi amiga -que non rezaba desde hace mucho tiempo- me ayudó y, finalmente, quiso venir también a la Misa del Fundador de la Obra.
L. B., Italia
26 de junio 2010

Negocios rematados al 100%
El 13 de junio, fui con mi esposa a la Misa en la Iglesia del Inmaculado Corazón de María. Después de la Misa, me pidió que sacara una foto de una imagen que estaba cerca del Sagrario y –para mi sorpresa- se trataba de una pequeña estatua de San Josemaría Escrivá.
Mientras sacaba la foto le pedí rapidamente que intercediera junto a Jesucristo por una intención relacionada con la venta de los animales de mi hacienda, que necesitaba concluir enseguida.
Hoy, 25 de junio, después de vender el último de los animales disponibles, me di cuenta de que he recibido una grande gracia de san Josemaría: en doce días vendí 100% del estoque de animales durante una época dificil. Me sorprendió el modo como se realizaron los negocios: de forma tranquila y rápida.
Escribo porque quiero agradecer esta gracia.
J. C. , Brasil
25 de junio de 2010

Parecía dificil
Hace días le encomendé a San Josemaría que mi hijo fuese admitido en la escuela de ingenieros. La cosa parecía difícil, dado el número de demandas seis veces superior al de las plazas. Se lo confié a San Josemaría y recé la oración de la estampa. Acabamos de saber los resultados: ha ingresado en la lista prioritaria. Un millón de gracias por su intercesión, sé que con la ayuda de Dios y la intercesión de San Josemaría, será un buen ingeniero para el bien de todos. El viernes iré a la Misa en honor de San Josemaría a la catedral de Grenoble porque le tengo mucha devoción.
Maite C., Francia
22 de junio 2010

Le anunciaron el despido
Hace 15 días mi hija recibió una notificación de la oficina de personal de la empresa donde trabaja anunciándole el despido. Su desesperación se convirtió en la mía y mi fe empezaba a vacilar. Por casualidad fui a la web del Opus Dei para descargar la carta del Prelado y descubrí la novena de trabajo. Me encomendé a la Virgen y a San Josemaría y el último día de la novena mi hija recibió la notificación de que no se procederá al despido. Además, en estos días ha descubierto que está esperando un bebé...
¡San Josemaría hace las cosas a lo grande!
Cristina Z., Italia
24 de Junio de 2010

No teníamos casa donde ir
Les escribo para contarles un nuevo favor de San Josemaría. Él me ha ayudado ya anteriormente y, esta vez tampoco me falló. Me encuentro en Canadá donde estoy instalándome por lo que, mi familia y yo, nos hemos visto enfrentados a situaciones bastante difíciles. Tuvimos que dejar la ciudad donde nos encontrábamos y trasladarnos a otra. Empezamos a buscar vivienda en la nueva ciudad y tuvimos muchísimos inconvenientes hasta el mismo día en que teníamos que abandonar la vivienda donde estábamos y no teníamos a donde ir. Acudí a San Josemaría con la oración de la estampita, la recé nueve veces y, tan sólo una hora después, me llamó mi esposo para decirme que ya había encontrado apartamento. Lo que no logramos en 15 días San Josemaría lo logró en menos de una hora. ¡Gracias!
María Clara G.E., Canada
23 de junio de 2010

La vida de mi hermano
Un día mi madre nos anunció que íbamos a ser uno más en la familia. Dado que mi madre tenía 43 años, la noticia nos preocupó un poco. Desde el principio, se consideró como embarazo de alto riesgo. Mi padre pidió con fe y bajo la intercesión de San Josemaría y le encomendó la buena marcha del embarazo. De hecho, colocó una foto de un ultrasonido en una estampa que tenía de San Josemaría. Sin embargo, a los cinco meses, mi madre estuvo cerca de tres semanas hospitalizada. Un sacerdote de la Obra -que ya no se encuentra con nosotros- acudió a la clínica donde estaba ingresada mi madre y les bendijo, a ella y a mi hermano. Gracias a Dios y a la intercesión de San Josemaría mi hermano ahora tiene 6 años y es un niño sano. En agradecimiento, mis padres lo bautizaron con el nombre de Josemaría.
Carlos B. México
23 de junio de 2010

Yo quería ir al estadio de fútbol
Soy un estudiante de 21 años que no creía en Dios. Desde que entré a estudiar en la Universidad Panamericana, obra corporativa del Opus Dei, aprendí a amar a Dios y ahora llevo siempre conmigo una estampa de San Josemaría Escrivá que encontré, "por casualidad", en una iglesia de Madrid.
El encuentro con San Josemaría en esta ciudad fue muy original ya que yo quería ir al estadio del Real Madrid mientras que mi mejor amigo -que no es muy creyente- me pidió que lo llevara a una iglesia, ya que su mamá le había encargado que visitara templos y tomara fotos. Le dije a mi amigo que iríamos a una iglesia cercana de donde estabámos que resultó ser la Catedral de Almudena. Entré en el templo y, antes de empezar a observar las imágenes de los santos que había, le pedí a Dios que me ayudara con mi pierna, ya que tengo una lesión del fútbol y, al estar mucho tiempo de pie me causaba dolor. Como estaba de viaje por Europa y caminábamos todo el día me estaba resultando muy doloroso. Empecé a caminar por el interior de la iglesia. De pronto, me encontré una estatua de san Josemaría que me gustó mucho, tanto, que tomé algunas estampas para regalarlas a mi vuelta, en México.
Lo "curioso" es que, desde que salí del templo hasta mi regreso a México, no volví a tener dolor en la pierna. Todo esto lo adjudico a la intercesión de San Josemaría ya que, gracias a él empecé a creer en Dios de nuevo, y -sin saber que él estaba en dicha iglesia- me curé. Al volver al México me dediqué a regalar las estampas a mis amigos pero me gustaría dárselo a los más alejados de Dios para que puedan sentirse bien, como yo me siento ahora que creo en Dios. Gracias.
Iván A., México
15 de junio de 2010

Recuperar la paz familiar
Llevaba años alejado de Dios. Hace medio año un sacerdote del Opus Dei se cruzó en mi camino y me está ayudando a recuperar el tiempo perdido. Entre otras cosas me dio a conocer a San Josemaría al que acudí hace unos 3 meses cuando mi mujer tuvo una fuerte discusión con su hermana. Al enterarme que habían roto relaciones y no pensaban volver a mirarse a la cara pedí con insistencia a San Josemaría que intercediese para que la paz volviera a la familia. Tras dos meses pidiendo todos los días su intercesión las hermanas han hecho las paces. Muchas gracias por tu ayuda.
España
14 de junio de 2010

Otro favor
Había escrito anteriormente para contarles lo maravilloso que ha sido conocer a San Josemaría. Lo conocí a través de mi mamá y es lo más grande que nos ha sucedido. En nuestra casa le llamamos de forma cariñosa “Pepe”. Mi objetivo de hoy es agradecer a san Josemaría por concederme el favor de que el juicio por mi casa fuera ganado. Le estoy muy agradecida por ello y también porque a nivel personal me ha concedido también muchos favores.
Ioana D.M, Chile
14 de junio de 2010

4 entrevistas de trabajo
Siempre he querido trabajar en la moda, una industria muy competitiva. Antes de salir para volver a los Estados Unidos envié una solicitud para varios empleos, pero no recibí ninguna respuesta. El 7 de mayo mi novia y yo empezamos una novena a San Josemaría. Antes de que terminase la novena recibí cuatro llamadas para entrevistarme. El 19 de mayo me ofrecieron un empleo nada más terminar terminar la entrevista. El mismo día, por la tarde, desde otra empresa me ofrecieron un empleo todavía mejor, el cual acepté. Era el puesto que había anhelado desde el principio pero del que había pensado que ¡no llamarían nunca! Actualmente trabajo a tiempo completo en un trabajo que me encanta, ¡y todo gracias a San Josemaría! ¡Muchas gracias!
EEUU
3 de junio de 2010

Alguien me dio su estampa
He sido bendecida por la intercesión de San Josemaría Escrivá en muchas ocasiones, desde una ayuda en un examen hasta para mejorar el estado de salud de mi madre en varias ocasiones. Desde que una señora, cuyo nombre no recuerdo, me dio su estampa en el hospital una ocasión que mi madre estaba internada, empecé a rezarle con fe y ayudó a mejorar el estado de salud de mi madre.
Una noche soñé que estaba en una Misa en honor de alguien en un templo. Al despertar y recordar el sueño pensé en San Josemaría Escrivá, enseguida fui donde está su estampa que estaba un poco ladeada, la levanté, y leí la parte posterior en la que se lee el día de su fiesta -el 26 de junio- que curiosamente ¡era ese mismo día! Fue para mí un maravilloso recordatorio de su día. Gracias por tantos favores San Josemaría! ¡Te volví a encontrar!
B.C., México
8 de junio de 2010

Una prueba de selección
Tengo que agradecerle a san Josemaría que mi hijo haya sido admitido en una prueba de selección para la escuela de ingenieros. San Josemaría , por favor, intercede por él para que, si Dios quiere, pueda pasar el examen de perito y acceder a un puesto en dicha escuela.
Maite, Francia
2 de junio de 2010

Un favor grandísimo
No conocía a San Josemaría hasta que me encontré con una amiga que me habló de él y me aconsejó que le rezara y pidiera su intercesión. Soy de Filipinas y hace unos años me fui a Nueva Zelanda para buscar mejores oportunidades de trabajo. Encontrar un puesto de empleo aquí, en Nueva Zelanda es muy difícil, puesto que hay mucha competencia, pero era optimista y recé mucho por intercesión de San Josemaría. Al terminar el día nueve de la novena me llamaron desde una empresa para entrevistarme. No dejé de rezar a San Josemaría hasta que conseguí el empleo. Me siento bendecida y feliz por el favor grandísimo que me ha conseguido el Santo. Muchísimas gracias, San Josemaría.
R. S., Nueva Zelanda
30 de Mayo 2010

¿A quién darle las gracias?
Gracias San Josemaría. Gracias a la novena del trabajo. Con 49 años, casado y con dos hijos, estaba buscando trabajo desde hacía un año y medio y he aquí que hace un mes encontré... ¡un nuevo empleo! Durante todo el tiempo que pasé en el paro, recé regularmente esta oración de la novena del trabajo. El puesto que me ofrecieron fue realmente una propuesta. No contesté a ningún anuncio. No se me hubiera ocurrido ni siquiera buscar en este sector -una empresa territorial incipiente, en vías de desarrollo-.
Un buen día, un conocido mío me llamó para contarme acerca de la creación de este puesto de trabajo y me preguntó si me gustaría. Me puso en contacto con los que hoy en día son mis directivos. Las entrevistas me fueron bien. Me contrataron. No voy a pormenorizar, pero tengo ahora un puesto fijo, como no lo tuve nunca en mis 25 años de vida profesional, me apasiona y tiene futuro. Además trabajo para una empresa en proyectos de envergadura que le dan sentido a mi vida profesional. ¿A quién piensan ustedes que le tengo que dar las gracias?
Lionel. Francia
23 de mayo de 2010


De forma confidencial
Mi compañera en mi nuevo trabajo me comentó de forma confidencial (es muy discreta) que su marido llevaba tiempo en el paro (casi 3 años), que era mayor y no encontraba trabajo.Le pregunté si era católica me dijo que sí y le dí una estampa de San Josemaría. Expliqué quién era y quedamos en rezar la estampa las dos y le comenté que iba a ir con mi marido a Roma en Semana Santa (nos habían regalado un viaje unos amigos), donde estaba la sepultura de San Josemaría y que por supuesto que le iba a pedir por su problema. Hace una semana que su marido está trabajando, pues le volvieron a contratar en su antiguo empleo. Mi compañera y ya amiga en cuanto se enteró me mandó un correo encabezándolo con la palabra "Milagro"Está muy agradecida a San Josemaría y yo estoy contentísima.
España

El personal médico "aplaudió"
Hace 3 semanas ingresaron a Luz, una amiga nuestra, en el hospital en estado grave. Durante días no dejó de empeorar con una neumonía atípica que no sabían cómo curar. Estuvo en la UCI varios días y los médicos se temían lo peor. Desde el primer momento recé pidiendo su recuperación a través de la intercesión de San Josemaría.
Mañana, gracias a Dios, sale del hospital ¡con el alta definitiva!Cuando salió de la UCI todo el personal médico "aplaudió" porque la habían visto realmente mal. No es la primera vez que San Josemaría intercede cuando se lo pido a través de la estampa.
Jorge M. C, España
12 de mayo de 2010

Mi hija Sofía
El 30 de noviembre de 2009 nació mi cuarta hija Sofía. El parto fue bastante complicado y tuvieron que utilizar forceps. Cuando la niña nació estuvo ingresada en la sección de neonatos del hospital durante 10 días, hasta el 9 de diciembre. El diagnóstico fue "sinostosis", posible malformación congénita y posible síndrome. Encomendamos la salud de la niña a San Josemaría y pedimos a algunos amigos del Opus Dei que rezaran por ella y por nosotros. Lo que ocurrió después fue que, o se equivocaron los médicos en el primer diagnóstico, o la intercesión de San Josemaría Escrivá fue eficaz, porque Sofía está completamente sana. Por medio de estas líneas queremos dar las gracias.
Silvia García, España
10 de mayo de 2010

Trabajo en Zambia
Soy profesor de biología en un instituto de Livingstone, Zambia y encontré la novena del trabajo en internet. En enero de 2009 me quitaron de la nómina de empleados porque mi contrato con el gobierno de Zambia había caducado, ya que tengo la nacionalidad congolesa y vivo en Zambia como expatriado. Seguí rezando para que se renovara mi contrato por tres años más, no era nada fácil. No se aceptaba a ninguno de los profesores expatriados, hasta que clamé a nuestra Madre Santa María y a San Josemaría por medio del la novena del trabajo que había encontrado en la red. Hice la novena en Marzo y en Abril de 2010 recibí una carta con la que se me renovaba el contrato para los próximos tres años. Doy gracias a Dios por haber escuchado mis oraciones hechas por la intercesión de nuestra Madre María y de San Josemaría Escrivá.
A.K.K., Zambia
7 de mayo de 2010

Ayuda en los exámenes
Le pedí a San Josemaría que me ayudara en unos exámenes y me preguntaron justamente lo que había estudiado
Priscilla, Costa Rica
11 de mayo de 2010

El primer día de la novena
Encontré la novena del trabajo en Internet y empecé a rezarla. Nada más terminar la oración, el primer día, recibí una llamada para una entrevista y empecé a trabajar dos semanas después. No conocía la existencia de san Josemaría y le estoy muy agradecida.
Paula N., Brasil
5 de mayo de 2010

Una presencia constante
En este sábado (sábado santo) en que la Iglesia está en silencio y en espera, deseo llevar mi pequeño testimonio de cómo San Josemaría Escrivá ha tenido una presencia constante a lo largo de mi vida.
En 1989, estaba haciendo el servicio militar y fui ingresado en el Hospital militar del Celio en Roma. En la Capilla a la que asistía cada día, encontré una estampa del entonces futuro Santo. Me interesé y recé varias veces la oración de la estampa para obtener gracias. Después de poco tiempo descubrieron que tenía un problema en la vesícula biliar y en el hígado. Me llevaron al Hospital Gemelli en Roma, me operaron y descubrí que también en la capilla de aquel hospital había una estampa de Josemaría Escrivá.
Cuando, en los años sucesivos, fui nombrado Dirigente Nacional de la Acción Católica Italiana, me regalaron un libro editado por Ares con las obras principales del Santo. Entre los muchos libros que tenía, me removió especialmente durante un largo viaje en tren. Me deslumbró completamente. Me impactó tanto que lo llevo siempre conmigo y eso que ya está desgastado. Quise comunicar estos pensamientos al Vicario General del Opus Dei en aquella época y guardo con celo el carteo sucesivo a este momento. No soy miembro del Opus Dei pero siempre he advertido cómo este Santo intercede y vela por mi vida y la de mi familia. El pasado mes octubre fui a Vienna y en la Iglesia de San Pedro, en el centro de la ciudad, ví un altar dedicado a San Josemaría. Me quedé felizmente sorprendido. Espero haber podido explicar cómo la "presencia" de un hombre
y de un santo en mi vida ha cambiado mi perspectiva cristiana. Espero que siga acompañándome.
Dott. Marco Rocco Grilli, Italia
Abril de 2010

La historia de Ayleen
Hace dos años conocí la historia de Ayleen, una niña de 5 añitos. En ese tiempo ella enfermó gravemente su diagnóstico fue muy tardío, cuando sus padres se enteraron tenía leucemia. Imagino lo terrible que debe haber sido. Se la llevaron a Santiago de urgencia. Ella llegó muy mal, con muy pocas posibilidades de sanarse. Comenzaron a realizarle quimioterapias y radioterapias día a día. Sólo descansaba los fines de semana. Yo la encomendé a San Josemaría Escrivá, sin dejar ni una sola oración sin nombrarla y pedir por su recuperación. Ayer, domingo 18 de abril, recibí la maravillosa noticia de que hace dos semanas (cerca del 6 de abril), le practicaron nuevos exámenes médicos y dio como resultado que no hay ninguna célula cancerígena. Doy gracias a Dios y Josemaría por escuchar mis oraciones y por interceder ante nosotros. Hoy Ayleen está dada de alta esperando recobrar su vida normal y volver al colegio. Siento una alegría enorme por ella y por su familia.
Marcela Díaz M., Chile
19 de abril de 2010

Nuevo trabajo
Tengo otra vez la oportunidad de sentir el impacto de la intercesión del fundador del Opus Dei en mi vida. A raiz de una modificación gobernamental en mi país, perdí el puesto. A finales de marzo, me ofrecieron otro. Pedí al Señor y a san Josemaría que me confirmaran que esta solicitud estaba en la linea de la voluntad de Dios. Después de haber rezado al Señor y gracias a la intercesión de san Josémaría, lo acepté.
Todo va e irá muy bien gracias a nuestro Señor resucitado y con la luz y la intercesión de san Josémaría. Gracias, san Josemaría. Sigo implorando y solicitando su intercesión en mis oraciones diarias afin de santificar mi trabajo.
A.M., R.D. Congo
12 de abril de 2010

Sobrepasa mis expectativas
Había terminado un Máster hacía 5 meses y seguía sin encontrar trabajo. Envié muchísimos curriculums pero no me llamaban de ninguna empresa. Estaba desesperada y deprimida. Empecé a rezar con mucha fe la novena del trabajo, a San Josemaría Escrivá meditando su contenido y pidiendo mucho la intercesión de San Josemaría. Y finalmente he conseguido un buen trabajo que sobrepasa todas mis expectativas, y en el que tengo el propósito de santificarme día a día y hacer mi trabajo diario con mucho amor, tal como lo ha enseñado San Josemaría Escrivá.
Y.G., El Salvador
10 de abril de 2010

Caído del cielo
Tengo 2 hijos pequeños que, desde el año pasado, van a la escuela en transporte escolar. El chofer, junto con su señora, dispone de una combi Volkswagen, un modelo viejo de no sé qué año. Desde un principio le pedí a San Josemaría que les ayudara a conseguir otro coche con éstas palabras: "Por favor, San Josemaría, haz que le caiga del cielo un nuevo vehículo". Y lo mejor de todo es que el chofer, sin saber de mis oraciones, me ha contado que le ha "caído del cielo" un nuevo vehículo. Su hermano le ha regalado uno. Aunque ya he recibido muchísimos favores de San Josemaría, ésta es la primera vez que escribo.
Magdalena Melgarejo de Céspedes, Paraguay
5 de abril de 2010

Mírele a los ojos
Mi casa está en obras desde principios de enero y circulan todo tipo de obreros y entre ellos los de una empresa de carpintería-cristalería. En enero pasado, dos jóvenes instaladores estaban poniendo una ventana muy engorrosa y de repente, uno de ellos se cortó un dedo de la mano izquierda con una perforadora-serradora. Es zurdo. Se oyó un grito impresionante. Acudí para verle por el suelo, pálido y angustiado porque pensaba haberse cortado un tendón. Le procuré los primeros auxilios, y le tranquilicé. El otro llamó al jefe que vino y se lo llevó a urgencias. Al salir de casa, le di la estampa de San Josemaría y le dije: “Mírele a los ojos, y dígale que como él es el santo del trabajo, bien puede ahora ocuparse de usted”.
Volvió ayer y nada más abrirle la puerta dijo: “Le he rezado al ‘obispo del trabajo’, y el tendón no tuvo nada”, mostrando una cicatriz de seis centímetros que le valió quince días de baja. Le dije que le rezara siempre para no tener accidentes de trabajo. “Lo voy a hacer, esté usted segura”.
San Josemaría no fue obispo, pero al no saber lo que es un santo, debió pensar que “obispo” indica mayor dignidad. En cualquier caso, san Josemaría tiene otro devoto trabajador en esta ciudad francesa.
Madeleine Renedo-Klein, Grenoble (Francia)
24 de marzo de 2010

Para ver los canales de TDT
Quiero decirles que he sido testigo directo de un milagro o una gracia especial concedida por la intercesión de San Josemaría Escrivá. Me encontraba en mi casa haciendo la sintonización de los nuevos canales de TDT y, a pesar de cien mil intentos y de cien mil conexiones no se conseguía nada. En absoluta desesperación por cansancio y, tras no lograr nada, pedí la intercesión de este santo, de este hombre que lo dió todo en vida terrena, y que hoy sigue ayudando a quien pide su intercesión. Y, tras encomendarle esto, el resultado fue que ya se ven los canales de TDT.
Creo que, en este caso, se ha producido un hecho milagroso y, por ello, quiero dar testimonio y dar las gracias públicamente a San Josemaría. Leyendo las notas de su vida queda la impresión de que sin duda es una persona maravillosa con una gran energía para hacer el bien y llenar los caminos de amor y de alegría. Ojalá desde su “posición de privilegio” (en el cielo) interceda por nuestra tierra tan necesitada de alegría, amor y respeto por la vida.
Leopoldo, España
18 de Marzo de 2010

Nunca me ha abandonado
Desde que empecé a rezar la novena del trabajo, hace varios años atrás, me ha ido de maravilla a mí y a mi familia. Mi esposa y yo conseguimos un buen trabajo. Ahora que se me presenta la oportunidad de hacer un cambio en mi situación laboral sé que, con la bendición de san Josemaría Escrivá de Balaguer, mejorará mi situación laboral. Tengo fe porque nunca san Josemaría me ha abandonado. Pido también sus oraciones de apoyo ya que yo también rezo siempre por ustedes.
J.H.C.CH, Puno (Perú)
24 de Marzo de 2010

Consiguió trabajo
En enero del 2009 mi hijo se quedó sin trabajo. Gracias a las oraciones que empecé a hacer a san Josemaría hace 1 mes consiguió otro trabajo en marzo de 2010. Gracias a Dios y a san Josemaría.
Lourdes Zavala Santillan, Tijuana, México
9 de marzo de 2010

Una mejora en las condiciones de trabajo
Después de una situación difícil durante casi dos años con mi jefe y en el entorno laboral decidí hacer la novena del trabajo. Ahora agradezco a San Josemaría su intercesión pues se presentó una situación que permitió el cambio de jefe y un plan nuevo dentro de la empresa para concienciar a todas las personas para que aportáramos también en la mejora de las condiciones de trabajo. Ahora, con mucho optimismo, espero que las cosas sigan mejorando.
G.B.M., Colombia
19 de marzo de 2010

Para Dios nada es imposible
No quiero publicar ningún testimonio... sólo quiero pedir a San Josemaría Escrivá que tanto amó el trabajo y tanto insistió en ello que le pida al Señor que se creen los 4 millones y medio de puestos de trabajo que necesitamos en España. Estar sin trabajo es fuente de males, peleas, desgracias, miserias, hambre, tristezas, soledades, enfermedades, y un sinfín de desgracias más.
Por favor, que nos ayude San Josemaría ya que estamos en España en desesperación absoluta. Quien tiene trabajo lo tiene inestable y malo, y millones de personas ni eso, ni ingresos, ni nada. Ojalá para el verano de 2010 (creo que Dios puede acabar con el problema ahora mismo porque es omnipotente pero señalo ese plazo por decir algo) cambie todo radicalmenteya que para Dios nada es imposible y todo lo puede. El Dios bueno capaz de crear un Universo que no acabamos ni de imaginar ni de lejos ni llegamos a conocer ni en una pequeñísima parte ¿no va a ser capaz de crear empleo a mares? Yo creo que sí...para Dios nada es imposible. Espero que San Josemaría Escrivá presente esta intención al buen Dios paciente. Gracias.
A., España
19 de marzo de 2010

Para dar gracias
Para mí también fue decisivo un punto de Camino, que marcó mi vida, en una década (años 70-80) de gran confusión en la Iglesia. Hoy, que he conocido esta página, aprovecho para dar las gracias.
M. Gràcia, España
18 de marzo de 2010

Mi nombre de confirmación será Josemaría
Perdí mi empleo el 1 de noviembre del año pasado. Sabía algo de Josemaría Escrivá, y visité la página web para conocer más. Encontré la estampa y la novena del trabajo, que recé desde entonces casi a diario. Imprimí las oraciones y pronto decidí plastificarlas para no gastarlas con el uso frecuente. Recé durante tres meses y medio pidiendo un buen empleo. Durante este período descubrí la ocasión que se nos presenta de agradar a Dios en cada una de nuestras responsabilidades corrientes. Me he comprometido a recordarme esto a diario porque la primera intención de la novena del trabajo, encontrar un puesto, ha sido oída y tengo un trabajo que me conviene exactamente, en una buena empresa. En agradecimiento, he decidido dedicarme durante el resto de mi vida a la segunda intención: hacer bien el trabajo. El fundamento es bastante sencillo, pero uno no debe acostumbrarse a las cosas, ni a las personas, ni a Dios, como hacía yo anteriormente.
Recibo clases sobre el catolicismo, y si es la voluntad de Dios, entraré de lleno en la comunión con la Iglesia católica esta Pascua. Agradezco la compañía de Josemaría en este viaje, y cuando reciba la Confirmación he elegido ‘Josemaría’ como nombre.
J. P., EEUU
15 de marzo de 2010

El cáncer está en remisión
Quiero dar Gracias a San Josemaría por la salud de mi padre. Le fue diagnosticado un cáncer de colon con metástasis en el hígado el 12 de Junio de 2009. Han pasado 8 meses desde su diagnóstico y ayer -22 de Febrero 2010- en la última revisión, nos dijeron que el nivel tumoral dió negativo y los órganos están limpios, significando que el cáncer está en remisión. Una amiga me había regalado la oración de San Josemaría y estoy más que segura que él intercedió por nosotros. ¡¡Gracias 1000!!
Gloria Gabriela Guizado, Panamá
24 de Febrero de 2010

Solucionar los problemas financieros
Mi esposa Kattya y yo vivimos en Arequipa. Yo soy médico y mi esposa es Enfermera. Durante la Navidad del año 2009 teníamos un hermoso hijo de 2 años, Lucas, y estábamos esperando un nuevo bebé, pero estábamos atravesando problemas financieros que no nos dejaban vivir con paz.
Conocí a San Josemaría hace 6 años por un amigo de la Hermandad del Santo Sepulcro. La primera vez que me presenté a un trabajo me reconfortó y ayudó rezar la oración de la estampa, así que, en este momento de dificultades financieras y en nuestro trabajo, mi esposa y yo decidimos rezar su novena del trabajo, pidiéndole que nos permita seguir trabajando con amor y fe, y que nos permita mejorar nuestro trabajo y poder pagar las deudas con nuestro trabajo. La rezamos durante todo el mes de diciembre y, antes de año nuevo, se me presentó un trabajo extra que me ayudó a sobrellevar las fiestas.
Seguimos rezando y, antes del nacimiento de nuestro segundo bebé, recibimos un apoyo financiero inesperado basado en nuestro trabajo, nació nuestro segundo hijo, al que llamamos Josemaría Salvador. A finales de enero de 2010 mi esposa consiguió un mejor trabajo, se han ido regularizando nuestras finanzas. Seguimos orando con la misma fe del primer día para que se terminen de solucionar nuestros problemas financieros, no con sorteos, rifas ni loterías, sino con nuestro trabajo.
Escribo este testimonio porque quería compartir esta vivencia con ustedes, para que sigamos trabajando con amor y lealtad, ofreciendo nuestro trabajo diario a Dios, y que seamos felices.
Cristhian José Vargas Lazo, Arequipa (Perú)
1 de marzo de 2010

Yo lo que quería era estudiar
Quisiera contarles el último milagro “imposible” que me sucedió gracias a la intercesión de San Josemaría. Por motivos económicos familiares nunca pude realizar mis estudios universitarios. Siempre tuve complicaciones y un millón de contratiempos para poder realizarlos. Pude asistir a la Canonización de San Josemaría en el 2002 y, desde ese momento, me convertí en “seguidor” suyo y lo venero mucho. Ya entonces comencé a pedirle que me ayudara a orientar mi futuro y prosperar en la vida. Entonces conseguí un buen trabajo y luego otro mejor. Sin embargo, yo lo que quería era estudiar. En mayo del 2009 me aceptaron en una universidad muy prestigiosa en la rama que me interesaba y luego me ofrecieron una beca del 100% lo que me permitió empezar mis estudios.
El otro milagro “imposible” en el que San Josemaría intercedió por mí fue en 2008. En ese año en Ecuador hubo un un invierno fortísimo que dejó varias zonas agrícolas inundadas bajo el agua. Entre esos lugares estaba el sector en el que se encuentra la hacienda en la que mi papá tenía un cultivo de arroz en ese momento. Toda mi familia le rezó a San Josemaría para que protegiera el cultivo y así fue. El 80% de mi hacienda quedó bajo agua con exepción del cultivo.
E.M., Ecuador
25 de febrero de 2010

Bajo el mar
Es un pequeño favor que atribuyo a la intercesión de San Josemaría. El pasado mes de agosto estaba nadando en la costa del sur de Beirut en una playa poco concurrida. En un determinado momento me percaté de que las gafas -que llevaba apoyadas sobre la frente- se me perdieron. No tenían mucho valor pero me daba pena ya que no eran mías. Intenté buscarlas entre las olas algo agitadas y buceando pero el agua no era clara y no se veía absolutamente nada. Compartí mi problema con las personas que estaban conmigo que me ayudaron en la búsqueda. Lo encomendamos a San Josemaría pero casi dimos por perdida la batalla. Continuamos con nuestra excursión, hicimos deporte en la arena, comimos, etc.. Antes de irnos aprovechamos para nadar de nuevo y, cual fue mi sorpresa cuando sentí que mi pie tropecó con algo ¡Increíble, pero cierto! Eran las gafas. Agradezco a San Josemaría este favor que me permitió el pequeño detalle de devolver el objeto prestado a su dueño.
Fina Bosch, Líbano
20 de Febrero de 2010

El mismo jefe que me había despedido
El 30 de noviembre de 2009 me dijeron en la oficina que a mí, y a otros 5 empleados, nos iban a despedir del trabajo. El despido se haría efectivo el 14 de diciembre. En realidad, el día que recibí la noticia me sentí aliviada, liberada, porque el año 2009 me había resultado muy difícil el ambiente. Tenía constantes conflictos y ataques contra mi actitud cristiana. Con la ayuda de Dios, de mi vida cristiana y los días de retiro para mujeres organizados por el Opus Dei en Oslo, pude llevarlo con serenidad. Comencé a ver lo bueno e importante hasta en las menudeces de la vida. Ya no estaba a la defensiva. Aprendí a abandonarlo todo en Dios. Y me ayudó a sonreir y a animar a los otros que también fueron despedidos conmigo ese día. Les animé a que vieran el lado positivo, que este suceso no era el final de la vida.

Durante el período de despido del trabajo, una noche en casa abrí la página web del Opus Dei y me puse a leer los testimonios en los que la gente contaba cómo San Josemaría Escrivá les ayudó en su trabajo. Me quedé maravillada por todas esas cartas. Me pregunté si, un buen día, quizás ese mismo milagro me ocurriría a mí. Miré la cara de San Josemaría en el ordenador y le pregunté si de verdad me iba a ayudar, aunque no me conocía. Le dije que yo soy una africana de Uganda que vivo en Noruega – que él y yo procedíamos de países y de condiciones sociales muy diferentes. Y me animé a intentarlo: imprimí una copia de la novena de 9 días de Josemaría para los que buscan trabajo o quieren trabajar mejor. Recé esta novena y asistí a la Misa durante los 9 nueve días siguientes. Cada vez que rezaba la novena, miraba la foto de él en la novena. Él me miraba a través de sus gafas con una sonrisa, y yo le devolvía la mirada.
Durante ese tiempo, estuve más abierta a Dios en la oración y en la Misa. El último día de la novena recibí una llamada del mismo jefe que me había despedido. Me dijo que podía volver a mi empleo el 14 de enero. Fue un shock muy fuerte y me puse a reir. Acepté el puesto de nuevo, pero me sentía confusa, y me preguntaba porqué Dios me reconducía al mismo lugar de trabajo de antes, en vez de a un nuevo. Decidí abandonarme y hacer lo que Él quería. Supongo que Él tiene sus planes escondidos. Doy gracias a San Josemaría y a nuestra Madre Santa María por haber intercedido por mí.
Angelline Birungi Kroken, Oslo – Noruega
4 de febrero de 2010

Un santo poderosísimo
Quiero darle las gracias a san Josemaría por los favores que nos ha hecho a toda mi familia. Desde que he sabido de él, ha intercedido por mí en innumerables ocasiones. Es un santo poderosísimo. ¡Gracias de nuevo!
Bob, EEUU
14 de febrero de 2010

Problemas con la documentación
Doy gracias a Dios y a San Josemaría Escrivá por haberme ayudado en mi vida profesional. Soy médico y como tal decidí hacer una especialidad. El examen para poder realizar una especialidad es bastante largo y cansado y por lo que resulta difícil. Desde que comencé a prepararme para el examen empecé a rezar a San Josemaría y el mismo día del examen llevaba conmigo una estampa con su imagen que me hizo sentir más tranquila y segura de mi misma y de mis conocimientos. Gracias a Dios aprobé el examen, sin embargo, posteriormente tuve bastantes problemas con la documentación que debía presentar en Mexico D.F en la que se daba tiempo límite para enviarlos correctamente o me darían de baja automáticamente. Llegué a sentirme desesperada porque los motivos por los que mis documentos no eran aceptados estaban fuera de mi alcance. Sin embargo, gracias a Dios y a San Josemaría, pocos días antes de la fecha límite pude contactar con las oficinas en el Distrito Federal y me dijeron que mis documentos ya estaban en regla. Me sentí alegre y aliviada, como si me hubiesen quitado un peso de encima. En febrero de este año comienzo mi especialidad y siempre llevaré a San Josemaría conmigo para que me de las fuerzas para resistir en el día a día, a pesar de los obstáculos que se avecinen, así como para servir a mis pacientes con humildad, humanidad, y sencillez, pero sobre todo, dándoles el alivio que van a buscar en nosotros. Gracias.
Daniela Martinez Gonzalez, Jalisco, México.
2 de febrero de 2010

La novena me dió esperanza
Hice la novena del trabajo y ahora me llena de alegría contar que encontré trabajo en la oficina de recursos humanos de una institución colegiada. Aunque el sueldo no es muy grande, es un peldaño firme hacia una nueva fase de mi carrera profesional. Estoy aprendiendo muchísimo. Recé la novena durante todo el período en que no tenía empleo fijo, y esto me dió continua esperanza. La recé también por mi hermana que tampoco tenía trabajo, y ayer empezó en su nuevo puesto. ¡Que Dios os bendiga!
Estados Unidos
2 de Febrero de 2010


El seguro médico
Mi suegro tenía unas complicaciones de salud muy graves y tuvo que ser ingresado. Acababa de contratar un seguro médico privado y el contrato decía expresamente que no cubría las hospitalizaciones. Entonces hicimos un apelo judicial para que pudiera ingresar en el hospital y toda la familia empezó a encomendarlo a San Josemaría Escrivá. Aunque en este tipo de casos es difícil tener éxito ante los tribunales, el juez que estaba de turno nos dió la razón, ordenando que mi suegro fuera ingresado, con todos los procedimientos pertinentes.
M. Vasconcellos, Brasil
30 de enero de 2010

Por el amor de mis padres
Quisiera contar mi testimonio: soy un joven de 16 años de edad y vivo en la ciudad de Asunción-Paraguay. Cuando era muy pequeño estuve muy enfermo, los doctores dijeron que ya no tenía salvación y que estaba a punto de morir. Ya no había curación para mi enfermedad, me habían extirpado un suprarrenal pero aun así no me recuperaba. Entonces mi papá, que es del Opus Dei, y es una persona muy creyente envió una ropa mía a la tumba de san Josemaría y le pidió por mi salud. Pasados unos días me fui recuperando, los doctores no lo podían creer porque parecía algo imposible. Yo estoy muy agradecido por la oportunidad que me dió san Josemaria. Mi nombre lo llevo en honor a él, porque mis padres le habían pedido tener un hijo varón después de dos hijas.
Mi padre estuvo siempre a mi lado cuando estuve muy enfermo, al igual que toda mi familia. Cuando leí el relato, que escribió sobre esa época, en el que explica mi curación, y que envío aparte para que lo conserven, me hizo llorar y ahora me doy cuenta del poder de Dios y del amor que me tienen mis padres. El amor de un padre y de una madre es lo más grande que puede haber en este mundo, obviamente después del amor de Nuestro Señor.
Si pudieran publicar este testimonio les voy agradecer un montón, porque quiero que las personas siempre acudan a la oración ante cualquier problema. Y que se den cuenta que Dios está con nosotros y nunca nos deja.
Josemaria Maciel Avalos Paraguay
13 de enero de 2010

Un guante en una estación
San Josemaría no deja de concederme favores (aunque para algunos de ellos ¡me hace trabajar!). Muchas veces acudo a él para que me ayude a centrarme en el trabajo, o cuando tarda el autobus en aparecer. Aunque este es un favor pequeño le prometí que lo escribiría para la página web, así que aquí va.
Hace dos días me bajé del tren y venía con prisa hacia mi casa. De repente se me ocurrió ponerme los guantes, aunque no hacía mucho frío. Al buscarlos me di cuenta de que me faltaba uno. Lo busqué con cuidado en los dos bolsos que tenía; no estaba el guante. Volví sobre mis pasos hacia la estación, rezando la oración de la estampa al fundador del Opus Dei todo el rato. Y allí estaba el guante, sobre un banco en el andén. ¡Gracias, Padre! Sigo en la espera de ese otro gran favor…!
C., Reino Unido
16 de enero de 2010

Una luz: el valor de lo que hago
Antes de terminar los estudios de Derecho (en 2008), me sentía desmotivado porque el trabajo diario me cansaba y no tenía sentido para mí. Sin embargo, al leer los escritos de san Josemaría Escrivá tuve la gracia y la iluminación de sentir que todo lo que hacía –trabajando o estudiando- sí tiene valor si pongo estas actividades al servicio de Dios y de mis hermanos.
Esta iluminación fue como la retirada de un velo negro de los ojos de mi alma y me ayudó a tener un ánimo renovado en la actividades diarias.
Ahora ya soy abogado y cuando rezo la novena del trabajo recibo gracias constantes en mi vida profesional: más trabajos, pago de las deudas, y cada vez es mayor el estímulo para realizar bien mis tareas. Alabo y agradezco a Dios, que a través de la intercesión de san Josemaría se dignó bendecirnos grandiosamente, cambiando totalmente nuestra visión del trabajo diario. Espero que se abra pronto un centro del Opus Dei en mi ciudad (ciertamente seré uno de los primeros colaboradores) cuenten con mis oraciones.
Vital Gomes, Brasil
15 de enero de 2010

Lo conocí navegando por Internet
Leí algo sobre san Josemaría y me atrajeron sus palabras. Navegando en Internet, encontré esta página y leí testimonios de personas de todo el mundo. Me sorprendieron las historias de cómo san Josemaría ayuda a gente con problemas tan diversos. Cuando abrí el e-mail de mi trabajo, había uno de una persona que se negaba a pagar a mi empresa por un proyecto que habíamos realizado. Esa situación se prolongaba desde hacía ya un año, y acabábamos de contactar un abogado para ver qué podíamos hacer. Me chocó lo que pasaba y me acordé que muchas personas en sus testimonios, hicieron referencia a una estampa con una novena. Empecé a rezar la novena todos los días mientras proseguían los trámites. Hoy nos pagaron el trabajo. Continuaré rezando a san Josemaría para que me ayude a sacar adelante mi empresa.
A. C., EEUU
13 de enero de 2010

La paz familiar
Desde hace tiempo pido a San Josemaría que ayude a mi familia con sus necesidades, trabajo, cuestiones financieras, y en especial con la paz familiar. Vivo y trabajo en otro país, así que no puedo estar con ellos. Ha habido discusiones continuas y falta de paz. Además mi papá tiene 82 años y tiene que soportar esos conflictos. Poco antes de la Navidad de 2009, mi hermana fue a ver a mi padre, y esto fue el comienzo de un buen entendimiento entre los dos; mi padre estaba muy agradecido por ello. Luego supe que el 30 de diciembre, mi familia entera se encontraba en el coche de esa hermana, encaminados a pasar juntos las vacaciones en la provincia. ¡Estaban muy contentos de estar juntos! Rezo para que continue esta paz y esta alegría entre ellos. Una barrera que dificultaba el trato familiar ha desaparecido. Sigo rezando por intercesión de san Josemaría por sus necesidades, y para que él me los guarde. Miliones de gracias…
P. G., Macau
8 de enero de 2010

Cuatro favores en cuatro días.
Un sábado iba a participar en una cena con mis amigos, después de asistir a un retiro en un centro del Opus Dei. Me sentía con fiebre, pero le pedí a san Josemaría la salud sólo para esa noche. Al finalizar el retiro me sentía bien. Lo pasamos muy bien en la cena, pero a la hora de buscar un taxi para regresar a casa, tuvimos que esperar casi una hora en la calle. Pasado medianoche ya, y sintiéndome otra vez con fiebre, le pedí este nuevo favor a san Josemaría, y en menos de 5 minutos vino un taxi. El día siguiente, domingo, le pedí a san Josemaría poder asistir a Misa, y me sentí con fuerzas para ir a Misa por la tarde. Finalmente, pedí a Dios que me curara de esta gripe a través de la intercesión de san Josemaría, y en 2 días ya estaba bien, participando el los preparativos maravillosos para la Nochebuena. ¡Gracias San Josemaria!
Pascual, Filipinas
6 de enero de 2010

Superé mis emociones negativas
Ayer me sentía deprimida y llorosa después de una discusión airosa con mi madre. Fue culpa mía, y le pedí perdón, pero no recuperé la paz. Iba a trabajar un turno largo, y sabía que esa tristeza restaría calidad de mi trabajo. Decidí rezar a san Josemaría para poder superar esas emociones negativas. Ese favor, en aparencia sin importancia, se me concedió: superé mis emociones negativas y mi trabajo no fue afectado. Doy las gracias a san Josemaría.
J. A., Filipinas
3 de enero de 2010

Siempre me oye
Tengo una hija de 12 años que si bien durante su escuela primaria fue buena alumna, durante el último año de la primaria me solicitó darle la posibilidad de rendir un examen en una escuela secundaria donde ingresan muy pocos alumnos ya que el examen es muy difícil y son muy exigentes. De los que se presentan a rendir solo tienen lugar muchos menos de la mitad. La niña se preparó durante todo ese año pero fue muy duro llevar casi una doble escolaridad. Al momento de rendir acudí a San Josemaría rezando con mucha devoción al Padre y él no desoyó mi pedido, porque tuvo un examen exitoso además de haberlo realizado con mucha paz y tranquilidad. AGRADEZCO INFINITAMENTE A SAN JOSEMARÍA Y SIGO REZANDO PORQUE ÉL SIEMPRE ME OYE.
Marcela Funes, Argentina
5 de enero de 2010

San Josemaría escuchó a mi madre
Quisiera contarles que fui operada dos veces de escoliosis hace más de veinte años. Hace dos años me detectaron artrosis lumbar debido a la sobreexigencia de la columna en dicha zona. Hice sesiones de kinesiologia, tomé los medicamentos para aliviar el dolor pero no dieron resultado. Consulté varios especialistas pero nada, el dolor no me abandonaba. Día a día el dolor era mi aliado -pero no el único- ya que mi fortaleza la encontraba en el Espíritu Santo, quien me hacia entregar dicho dolor como ofrenda. Hace diez días, mi madre -muy angustiada por dicha situación- al no poder ayudarme buscó entre sus cosas y encontró una imagen de San Josemaría con una hermosa oración. La rezó con mucha fuerza interior pidiendo por mí. Desde ese día no he sentido dolor alguno. Sé que Josemaría la escuchó porque yo estoy sumamente feliz. Agradezco de todo corazón a este gran santo, el fundador del Opus Dei, que ha intercedido por mi.
Olaya S., Chile
30 de diciembre de 2009

Recé insistentemente
Esta mañana, saliendo del trabajo, recibí una llamada de una amiga, diciendo que su hermano tenía un ictus y estaba en el hospital. Entonces, mientras volvía a casa, me dirigí insistentemente a san Josemaría, rezando su estampa, que llevo siempre conmigo, y que rezo todos los días.
Hace unos minutos me llamó mi amiga; ha dicho que su hermano está fuera de peligro, habla y mueve el brazo… es un milagro.
¡Gracias, san Josemaría! Sigue oyendo nuestras oraciones... ahora ya no puedo prescindir de ti. Gracias, de nuevo.
Antonella C., Italia
29 de diciembre de 2009

Perseverar en la oración
Recomendé la novena del trabajo a una amiga que buscaba un empleo después de su graduación. Después de un mes me escribió agradeciendo el favor recibido: había conseguido un puesto en una empresa multinacional muy grande. Al mismo tiempo yo también rezaba una y otra vez la novena, esperando con paciencia a que concediera mi favor.
Pedía un empleo en que no tuviera que trabajar los fines de semana, para poder asistir a los medios de formación cristiana del Opus Dei. También pedía que fuera un puesto en el que pudiera hacer mucho apostolado.
Después de esperar tres meses decidí volver de la capital a la provincia para trabajar, porque tenía una oferta de trabajo allí. Me sentía triste, porque en esa provincia no hay actividades del Opus Dei. Sin embargo, me abandoné en manos de Dios, pensando que quizás El quería que le sirviera en la provincia.
El día antes de mi vuelo, recibí un mensaje de una amiga, diciendo que su papá buscaba a una persona recientemente graduada para trabajar en su nueva empresa. Pronto me llamó él. Una hora después me encontré en una entrevista. El día siguiente volví a casa de mis padres, y una semana después volví a la capital y comencé mi nuevo empleo.
Dios me dio justo lo que pedí por intercesión de San Josemaría, de mi Madre María y de San José. Mi trabajo consiste en proveer servicios financieros a proprietarios de tiendas pequeñas, enseñandoles habilidades empresariales y formación en valores. He aprendido que Dios nos da verdaderamente lo que Le pedimos si nuestra intención es recta y si perseveramos en la oración.
Anne, Filipinas
28 de diciembre de 2009

Favores que no se cuentan
Al cabo de casi 40 años, no puedo dejar de agradecer a Dios (y a mis padres, que me lo facilitaron), el haber conocido a S. Josemaría. Tenía 13 años, y me dejó impresa su alegría, su empuje, su seguridad en la fe, un deseo eficaz de que mi vida -y la de tantos amigos-, fuera útil a los demás. De hecho, mi primer impulso fue regalar Camino a quienes, de mis amigos, no conocían al Fundador del Opus Dei.
No fue un fuego artificial; pasada la fiesta quedó ese calor que me llevaba al deseo de frecuentar a Jesucristo, recibir la Comunión y -quizá por esto-, a una visión distinta del mundo. Un amor muy grande a todo, todo era -¡es!- bueno, estupendo, ¡es reflejo, hechura, del amor de Dios!. Especialmente a todas las personas, sin distinción. Y el deseo de trabajar y el de vivir un matrimonio, como el que hablaba san Josemaría, lleno de cariño, de generosidad, de alegría.
Tuve la oportunidad de encontrarle en otras tres ocasiones: siempre el rastro fue el mismo: ¡Vale la pena! Vale la pena, prescindir de los planes personales si hay otros que pueden ser un mejor servicio. Vale la pena darle el corazón entero a Dios, si te necesita para planes que requieren esa exclusividad. Vale la pena vivir, decía, con los pies en la tierra, pero la mirada fija en el Cielo.
¿Favores a través de su intercesión? Estoy segura que son constantes, de esos que no pueden contarse. Era padre y se nota.
Al conocer mejor la historia de la Iglesia, he disfrutado descubriendo la vida de los santos. Son gente estupenda: alegres siempre, fuertes, se saben con defectos, pero no se doblan ante sus propias limitaciones. Por encima de todo se saben queridos por Dios y quieren corresponder. San Josemaría es el santo –de los que ya están en los altares- que he podido conocer de cerca. Y era tremendamente amable, simpático, humano. Te hacía reir y llorar (no sólo a las mujeres) y rezar y vibrar.
M. Silla, Italia
3 de enero de 2010

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