Testimonios
No podía guardar esa riqueza sólo para mí
Gianni Cuccuzzella, peluquero, Milán, Italia
7 de mayo de 1999
Cuando advertí la grandeza del amor que Dios me tiene, vi que no podía guardar esa riqueza sólo para mí: quería compartirla. He descubierto la posibilidad de buscar la santidad en la vida ordinaria. Me he ido dando cuenta de que a medida que profundizaba en lo que escuchaba en los medios de formación, encontraba al Señor y a su Madre, la intimidad con Dios Padre, el amor del Espíritu Santo, y la capacidad de ser amigo de mis hijos y de las personas que conozco.
Relación de contenidos
- No podía guardar esa riqueza sólo para mí
- Giovanni Trapattoni, entrenador de futbol, Italia
- Hay que unir, hay que comprender, hay que disculpar
- El "Camino” para los corazones y las mentes de millones de personas
- Dios no está en las nubes
- ¿Usted cree que Dios es el Señor de la historia?
- Ser cristiano en todo momento
- Card. Darío Miranda (1895 –1986), Arzobispo de la Ciudad de México y Primado de México de 1956 a 1977, México
- ¿Por qué permite Dios que sufran los niños?
- Termina al menos uno de tus proyectos
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