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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer
Los enfermos son el tesoro del Opus Dei

Manuel Villanueva rememora cómo el Fundador de la Obra, cuando era un sacerdote joven fue a buscar los medios para hacer la Obra de Dios en los hospitales: “Eran gente desamparada enferma; algunos con una enfermedad entonces incurable, la tuberculosis. Su tesoro estaba allí: repartido entre los enfermos que ofrecían el gozo de su dolor, y entre aquellos que, de su mano, subieron a la presencia de Cristo. Yo formaba –y formo– parte de ese tesoro”.
Alguien escribió en la prensa, también a raíz de la muerte de Mons. Escrivá de Balaguer, que, de tanto querer, se le había roto el corazón. Y más de uno recordó aquello de morir inadvertido en una buena cama, como un burgués..., pero de mal de Amor (Camino, 743). Sólo que el Fundador de la Obra, en sus últimos años, más bien decía que de amor no se muere, de amor se vive. Como aquel 7 de enero de 1975 en La Lloma, cerca de Valencia. Hubo canciones; entre otras, aquella –Si vas para Chile– que le cantaron un año antes en Buenos Aires, la víspera de su salida hacia Santiago. Una canción suave, saturada de nostalgia, que habla de amor:
Si vas para Chile te ruego viajero le digas a ella que de amor me muero...
–Bueno, eso de que se muere de amor... –comentó–, De amor se vive. Quered mucho, quered con todo el corazón, que no os moriréis de amor. ¡Hala, a poner el corazón en el Señor, a quererlo de verdad! Amad a su Madre, a San José, y vivid con ellos en Belén, en Nazaret, en Egipto... Que os enamoréis de verdad, y que viváis de amor: que de amor no se muere, no. Eso son cuentos: el amor da la vida; sin amor no se puede vivir. Por eso os quiero enamorados; porque, si lo estáis, no me da miedo nada. ¡Seréis fieles!
Y el Fundador del Opus Dei concluyó:
¡Vivid de amor, hijos míos, aunque digáis, mintiendo, que morís de amor!
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Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.
Relación de contenidos
- Los tres Primeros Sacerdotes del Opus Dei
- Los sacerdotes diocesanos en el Opus Dei
- Los primeros del Opus Dei
- Isidoro Zorzano, Juan Jiménez Vargas, Ricardo Fernández Vallespín
- Amigo de sus amigos
- Un amigo alegre y optimista
- Ahí viene el sacerdote que siempre está de buen humor
- Sembradores de paz y alegría
- Tiempo de amigos: Confianza, lealtad, gratitud
- La virtud más importante
- Gratitud y memoria
- Una gratitud especial
- Tiempo para los amigos
- Supo querer
- Con el mismo corazón
- Se pasó el tiempo de dar perras gordas y ropa vieja
- Ser santo es ser dichoso, también aquí en la tierra
- Alegría de vivir
- Los enfermos son el tesoro del Opus Dei
- Más sabía de Madrid que muchos madrileños
- Hombres y mujeres de mil razas y colores
- Tres, trescientos, trescientos mil, treinta millones, tres mil millones
- San Josemaría en hospitales y suburbios
- El Opus Dei crecía para adentro
- La artillería de los hospitales de Madrid
- Alguna que otra pedrada
- De cien almas, nos interesan las cien
- ¿Vale más vuestro trabajo o el de un ministro?
- Corazón Universal. Una Audacia: la Academia DYA
- Abriendo horizontes
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