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La hora de un santo

Alfonso Nieto

Etiquetas: Amar al mundo apasionadamente, Visión sobrenatural
Ofrecemos artículo que el Profesor A. Nieto, publicará en el n. 51 del boletín Romana: “El tiempo, en las enseñanzas de Josemaría Escrivá de Balaguer”.
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San Josemaría Escrivá durante una reunión en México, 1970
San Josemaría Escrivá durante una reunión en México, 1970
En el verano de 1951 leí por primera vez Camino. Comencé su lectura con sentido crítico: quizá era una injustificada reacción a los elogios del amigo que me había aconsejado el libro. Sin embargo, conforme pasaba sus páginas, poco a poco descubrí la sabiduría humana y sobrenatural que contenía. Entre otras cosas, entendí que lo temporal y lo eterno no estaban tan alejados: se abría ante mis ojos un nuevo sentido del tiempo.

¿Por qué? En las siguientes líneas intento responder a esta pregunta, haciendo ver cómo el valor del tiempo depende de su relación con aquello que no cambia, por la “presencia de la eternidad” en él. Para esta tarea me serviré de las enseñanzas de San Josemaría: un santo que supo percibir la trascendencia que el bueno uso del tiempo reviste para quienes buscan la perfección humana y cristiana a través de sus actividades cotidianas.


¿Qué es el tiempo?
Dicen que lo pintó en un día. Miguel Ángel Buonarroti arropa al
Creador con túnica roja y, en genial escorzo, figura a Dios que separa la luz y la oscuridad. En la Capilla Sixtina queda esa imagen del primer día de la creación. «Dijo Dios: “Hágase la luz”. Y hubo luz. Vio Dios que la luz era buena, y separó Dios la luz de la tiniebla. Dios llamó a la luz día y a la tiniebla llamó noche. Hubo tarde y hubo mañana: día primero» (Gn 1, 3-5). Nace el tiempo.

¿Qué es tiempo? El santo obispo de Hipona decía que ignoraba
la respuesta, pero en el silencio del diálogo con Dios tenía bien experimentado el ayer, hoy y mañana. Leer el artículo completo.

Alfonso Nieto Tamargo (Oviedo, 1932), es antiguo director del Instituto de Periodismo, rector (de 1979 a 1991) y decano de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Navarra. Es profesor en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma), de la que ha sido nombrado Doctor Honoris Causa.