PortadaLibrosApuntes sobre la vida del fundador del Opus DeiLa característica más decisiva de su personalidad


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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer
La característica más decisiva de su personalidad
A los primeros socios de la Obra, como a tantos otros, les quedó clara en los años treinta la novedad del espíritu de la Obra y, sobre todo, la evidencia de la vocación divina de su Fundador. Lo iban captando con normalidad, sin la menor nota de sensacionalismo y sin concesiones a lo “extraordinario”, porque aparecía diáfana la humilde correspondencia del Fundador del Opus Dei a una llamada auténticamente divina. Como valora uno de ellos, en medio de la naturalidad y sencillez con que les trataba, “resultaba evidente que el Padre era la persona que Dios había elegido para hacer la Obra, y que se había entregado de tal manera que su preocupación por hacer realidad aquella misión divina era como algo que había llegado a constituir la característica más decisiva de su propia personalidad”.
Este carácter sobrenatural de la llamada y de la respuesta sería reconocido, con los años, por miles de personas de buena voluntad en todo el mundo. No hacía falta ser socio del Opus Dei para darse cuenta. Bastaba fijarse –aunque fuera en sus líneas más generales– en la amplitud de los frutos que la semilla venía dando en los cinco continentes.
El Diario de Navarra publicó el 5 de octubre de 1975 un artículo del Marqués de Lozoya, don Juan de Contreras y López de Ayala, bien conocido en toda España por su hombría de bien y su medio siglo de docencia universitaria. Su colaboración se titulaba Españoles universales, y veía a uno de ellos en el Fundador del Opus Dei: “Crear una Obra que cuenta con miles de sacerdotes ejemplares, y varios miles de seglares, sobresalientes en las más difíciles disciplinas –hombres y mujeres de todas las naciones, de todas las razas, esparcidos por todo el mundo, entregados a las más diversas actividades, siempre en provecho de la Iglesia o en satisfacción de alguna humana necesidad–, es algo que sobrepasa lo natural, lo humanamente explicable. Hay que vislumbrar el soplo divino, arrollador en sus comienzos, constante a través de los siglos, que hizo posible la obra gigantesca de 'los fundadores'”.
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Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.

El Diario de Navarra publicó el 5 de octubre de 1975 un artículo del Marqués de Lozoya, don Juan de Contreras y López de Ayala, bien conocido en toda España por su hombría de bien y su medio siglo de docencia universitaria. Su colaboración se titulaba Españoles universales, y veía a uno de ellos en el Fundador del Opus Dei: “Crear una Obra que cuenta con miles de sacerdotes ejemplares, y varios miles de seglares, sobresalientes en las más difíciles disciplinas –hombres y mujeres de todas las naciones, de todas las razas, esparcidos por todo el mundo, entregados a las más diversas actividades, siempre en provecho de la Iglesia o en satisfacción de alguna humana necesidad–, es algo que sobrepasa lo natural, lo humanamente explicable. Hay que vislumbrar el soplo divino, arrollador en sus comienzos, constante a través de los siglos, que hizo posible la obra gigantesca de 'los fundadores'”.
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Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
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Relación de contenidos
- Un sacerdote cien por cien
- Alma sacerdotal y mentalidad laical
- La Misa, centro y la raíz de la vida interior
- Amor a la Sagrada Eucaristía
- Una Misa en pleno monte
- Pues sé tú también muy loco, hijo mío
- Yo soy anticlerical porque amo al sacerdote
- Un sacerdote que sólo hablaba de Dios
- Tres amores: Cristo, María, el Papa
- Manifestaciones de cariño a la Virgen y a San José
- En los momentos decisivos de la historia del Opus Dei
- Padre cura, ésta no vale 'na' ¡la nuestra es la que vale!
- La Virgen y por fin, el Papa, el dulce Cristo en la tierra
- Diréis que el Padre amaba al Papa con toda su alma
- Un sacerdote español 'muy romano'
- Afán por todas las almas
- Solicitud sacerdotal
- Contagiar de entusiasmo sacerdotal a los sacerdotes
- Retiros que dejan huella
- Rezad por todos los sacerdotes
- Amor a los religiosos
- El tesoro de la Iglesia
- Muchas vocaciones
- Madrid, 2 de octubre de 1928
- Instrumento inepto y sordo
- Viejo como el Evangelio, y como el Evangelio nuevo
- Se escapaban las almas como las anguilas en el agua
- Una nueva visión del trabajo
- La característica más decisiva de su personalidad
- Y el Fundador del Opus Dei siguió trabajando
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