PortadaLibrosApuntes sobre la vida del fundador del Opus DeiLa Academia DYA y la formación de los jóvenes universitarios


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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer
La Academia DYA y la formación de los jóvenes universitarios
Esta audacia provenía de la seguridad en su vocación divina. Contaba con Dios, por intercesión de San José –pronto también de San Nicolás de Bari–, para resolver los problemas económicos, pues la Academia se defendía muy mal. Un sacerdote amigo suyo, don Saturnino de Dios Carrasco, pidió también dinero para DYA a personas conocidas, entre ellas, la familia Ruiz Ballesteros, con la que él estaba de capellán y preceptor: “Don Josemaría pretendía abarcar todos los ámbitos de la sociedad con su apostolado; no temía a la Universidad de aquellos años, sino que procuraba contrarrestar la labor negativa de algunas cátedras de la Universidad, proporcionando una buena formación doctrinal a los muchachos que frecuentaban la Academia DYA con clases de religión y otros medios de formación cristiana”.
Uno de estos medios eran los retiros espirituales, que dirigía en la iglesia de los PP. Redentoristas, de la vecina calle de Manuel Silvela. Se conserva la carta que, el 26 de abril de 1934, el Fundador del Opus Dei dirigió a don Francisco Morán, Vicario de la diócesis de Madrid. Entre otras cosas, le habla del próximo retiro, que será el primer domingo de mayo, y le dice que con la ayuda de Dios, espero que sea fecundo, porque han respondido muy bien los jóvenes universitarios, acudiendo a los retiros anteriores.
Estoy convencido de que el Señor bendice a estos jóvenes que llevan la Academia, en la que tantas facilidades encontramos para nuestro apostolado sacerdotal entre intelectuales, cumpliendo, por otra parte, la clara Voluntad de Dios sobre mí, que es “ocultarme y desaparecer”.
Yo le pido, Sr. Vicario, que encomiende a esta muchachada en la Santa Misa: se lo merecen (...).
En esa misma carta, da cuenta también al Vicario de Madrid de la inminente aparición de sus Consideraciones Espirituales: por razones de economía, con la aprobación del Sr. Obispo de Cuenca, se está tirando un folletico –luego se tirarán otros– en' la “Imprenta Moderna”, antes “Imprenta del Seminario”, de esa capital (de Cuenca). Son notas que empleo, para ayudarme en la dirección y formación de los jóvenes, y que hasta ahora iban a velógrafo.
Y añade: Le anticipo que no tienen ni pretensiones, ni importancia, y que se imprimen anónimamente: desde luego, sólo son útiles para determinadas almas, que quieran de veras: 1) tener vida interior, y 2) sobresalir en su profesión, porque esto es obligación grave.
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Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.
Uno de estos medios eran los retiros espirituales, que dirigía en la iglesia de los PP. Redentoristas, de la vecina calle de Manuel Silvela. Se conserva la carta que, el 26 de abril de 1934, el Fundador del Opus Dei dirigió a don Francisco Morán, Vicario de la diócesis de Madrid. Entre otras cosas, le habla del próximo retiro, que será el primer domingo de mayo, y le dice que con la ayuda de Dios, espero que sea fecundo, porque han respondido muy bien los jóvenes universitarios, acudiendo a los retiros anteriores.
Estoy convencido de que el Señor bendice a estos jóvenes que llevan la Academia, en la que tantas facilidades encontramos para nuestro apostolado sacerdotal entre intelectuales, cumpliendo, por otra parte, la clara Voluntad de Dios sobre mí, que es “ocultarme y desaparecer”.
Yo le pido, Sr. Vicario, que encomiende a esta muchachada en la Santa Misa: se lo merecen (...).
En esa misma carta, da cuenta también al Vicario de Madrid de la inminente aparición de sus Consideraciones Espirituales: por razones de economía, con la aprobación del Sr. Obispo de Cuenca, se está tirando un folletico –luego se tirarán otros– en' la “Imprenta Moderna”, antes “Imprenta del Seminario”, de esa capital (de Cuenca). Son notas que empleo, para ayudarme en la dirección y formación de los jóvenes, y que hasta ahora iban a velógrafo.
Y añade: Le anticipo que no tienen ni pretensiones, ni importancia, y que se imprimen anónimamente: desde luego, sólo son útiles para determinadas almas, que quieran de veras: 1) tener vida interior, y 2) sobresalir en su profesión, porque esto es obligación grave.
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Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.
Relación de contenidos
- La Academia DYA: Dios y Audacia
- La Academia DYA y la formación de los jóvenes universitarios
- Medios sobrenaturales
- Corazón Universal: Cada caminante siga su camino
- Mientras más personas haya que sirvan a Dios, mejor
- Amplitud de miras
- Cada caminante siga su camino
- Ideas universales y concretas
- La raza de los hijos de Dios
- El Opus Dei se encuentra tan a gusto en Inglaterra como en Kenya
- Corazón Universal
- Dar a conocer a Dios a todas las almas
- Anunciar la buena nueva de Cristo en todos los lugares
- Un crimen de la humanidad
- La locura de los hijos de Dios
- Una cadena de imposibles
- ¿Va usted a decir Misa?
- Hasta la muerte
- Sin miedo a la muerte
- Un campeón en la fe
- Seguir los pasos de Jesús
- Jesús no será mi Juez: será Jesús
- Abril de 1954: curación de la diabetes
- El Señor es Padre y muy Padre nuestro
- Una única vida, santa y llena de Dios
- La historia de Juan el lechero
- Una comedia humana con un espectador divino
- El saltador de pértiga
- La alegría de los hijos de Dios
- Levadura, sal y luz en medio de este mundo
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