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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer

Y el Fundador del Opus Dei siguió trabajando

Etiquetas: 2 de octubre 1928, Fundación del Opus Dei, Universidad
Para realizar el Opus Dei no es preciso cambiar de ocupación, ni hay que hacer cosas raras. Por eso, después del 2 de octubre de 1928, don Josemaría siguió trabajando, dedicado a las tareas que desempeñaba antes de esa fecha.

El 17 de marzo de 1927 había obtenido permiso del Arzobispado de Zaragoza para ir a Madrid, por dos años, con motivo de estudios, y el día 28 del mes siguiente estaba ya matriculado en las asignaturas del doctorado en la Facultad de Derecho. Hizo dos en aquel curso 1927-28, y se examinó en septiembre de Historia del Derecho Internacional, y de Filosofia del Derecho. (Más adelante cursó Historia de la Literatura jurídica española y Política social).

La abadía de las huelgas en Burgos
La abadía de las huelgas en Burgos
Se alojaba entonces en una residencia sacerdotal, en la calle Larra, número 3. Aún viven algunos compañeros de residencia, como Mons. Avelino Gómez Ledo, que le contempla yéndose antes de desayunar y llegando normalmente más tarde que los demás a la hora del almuerzo. Tanto él como don Fidel Gómez Colomo saben que, entre otras cosas, dedicaba tiempo a su tesis doctoral. Versaba sobre la ordenación sacerdotal de mestizos y cuarterones en los siglos XVI y XVII.

Lo cierto es que, hasta después de la guerra de España, no pudo leer su tesis en la Facultad de Derecho de Madrid. Lo hizo el 18 de diciembre de 1939, con calificación de sobresaliente. Trató sobre la Abadesa de la Huelgas, porque su trabajo de investigación, que acabo de citar, desapareció, con toda su biblioteca —que era muy buena—, durante la guerra civil. Sobre la Abadesa publicaría en 1944 un libro —reeditado en 1974—, con base en la tesis doctoral, pero redactado en forma totalmente distinta.

Durante aquel curso 1927-28 dio clases de Derecho romano y Derecho canónico en la Academia Cicuéndez, que estaba en un primer piso de la calle de San Bernardo, esquina a la del Pez, frente al Ministerio de Justicia. La Academia tenía prestigio, pues contaba con profesores de auténtica calidad universitaria, en opinión de Pedro Rocamora. Sólo había clases por las tardes, y acudían alumnos que se examinaban "por libre" en la Facultad, a veces porque alternaban el estudio del Derecho con otras actividades, como es el caso de Julián Cortes Cavanillas, que estudiaba periodismo en la escuela de El Debate.


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Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo


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