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Oír a San Josemaría

El respeto cristiano por la persona y su libertad

Etiquetas: Cuaresma, mp3, homilía, Audio
Ofrecemos el audio de la homilía "El respeto cristiano por la persona y su libertad", homilía pronunciada el 15 de marzo de 1961, miércoles de la IV semana de Cuaresma y publicada en Es Cristo que pasa.

Dios no mira indiferente la desgracia humana
Hemos leído, en la Santa Misa, un texto del Evangelio según San Juan: la escena de la curación milagrosa del ciego de nacimiento. Pienso que todos nos hemos conmovido una vez más ante el poder y la misericordia de Dios, que no mira indiferente la desgracia humana. Pero quisiera ahora fijarme en otros rasgos: concretamente, para que veamos que, cuando hay amor de Dios, el cristiano tampoco se siente indiferente ante la suerte de los otros hombres, y sabe también tratar a todos con respeto; y que, cuando ese amor decae, existe el peligro de una invasión, fanática y despiadada, en la conciencia de los demás.

Jesús se da cuenta del dolor
Al pasar —dice el Santo Evangelio— vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento. Jesús que pasa. Con frecuencia me he maravillado ante esta forma sencilla de relatar la clemencia divina. Jesús pasa y se da cuenta en seguida del dolor. Considerad, en cambio, qué distintos eran entonces los pensamientos de los discípulos. Le preguntan: Maestro, ¿qué pecados son la causa de que éste naciera ciego, los suyos o los de sus padres?.

Los falsos juicios
No debemos extrañarnos de que muchos, también gentes que se tienen por cristianas, se comporten de forma parecida: imaginan, antes que nada, el mal. Sin prueba alguna, lo presuponen; y no sólo lo piensan, sino que se atreven a expresarlo en un juicio aventurado, delante de la muchedumbre.

La conducta de los discípulos podría, benévolamente, ser calificada de desaprensiva. En aquella sociedad —como hoy: en esto, poco ha cambiado— había otros, los fariseos, que hacían de esa actitud una norma. Recordad de qué manera Jesucristo los denuncia: vino Juan que no come ni bebe, y dicen: está poseído del demonio. Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y murmuran: he aquí un hombre voraz y bebedor, amigo de publicanos y de pecadores.

Leer el texto completo de la homilía aquí