PortadaLibrosApuntes sobre la vida del fundador del Opus Dei¿Vale más vuestro trabajo o el de un ministro?
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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer

¿Vale más vuestro trabajo o el de un ministro?

Etiquetas: Amor de Dios, Justicia, Pobreza, Igualdad
Joaquín Herreros visitó al Fundador del Opus Dei en Roma, en febrero de 1966, y le contó sus ilusiones, sus experiencias, sus proyectos. “Nos animó muy conmovido a llevarlas pronto adelante, pidiéndonos que, antes de nada, rezáramos mucho por toda aquella hermosa tarea que se adivinaba, y por la que él –añadía con un tono de inmenso cariño– hacía ya bastantes años que rezaba con mucha confianza en el Señor”.

Siete años después, estando en Pozoalbero (Jerez), trataron de que visitase alguna de las varias Escuelas que funcionan por el Sur de España. No le pareció oportuno, porque –como solía aclarar– sólo tenía un puchero, y no quería hacer distinciones con nadie. Quiero que vengan todos aquí, a Pozoalbero –les explicó– porque tienen formación suficiente para enterarse de todo, como los demás. “Me emocionó profundamente –comenta el Presidente de las EFA–, la inmensa delicadeza y sensibilidad del Padre, al entender que una visita suya especial a las EFA, en aquella ocasión en que había ya organizadas tertulias para personas de toda clase y condición en Pozoalbero, pudiera interpretarse como una manera –por sencilla que fuese en apariencia– de hacerles una vez más de menos a los agricultores”.

Labor con campesinos, también hecha mirando a los ojos, de frente, porque todos somos iguales. Aquellos días de 1972, en Pozoalbero, no hacia una frase Mons. Escrivá de Balaguer cuando decía a Anastasio y a Pedro, que trabajaban en el jardín.
Qué estupendas tenéis todas estas plantas, todas estas flores... Vosotros, ¿qué pensáis: que vale más vuestro trabajo o el de un ministro?

Ellos se quedaron callados. Enseguida continuó:
Depende del amor de Dios que pongáis: si ponéis más Amor que un ministro, vale más vuestro trabajo.

Dos años antes, durante su estancia en Montefalco (Estado de Morelos, México), había hablado mucho, según recuerda un campesino de aquella tierra, Santiago Vázquez Álvarez, de la igualdad de los hijos de Dios, de la necesidad de casas más humanas e higiénicas, de estudio y formación profesional, de subir a los de abajo sin bajar a los de arriba. Las gentes de Morelos saben de peleas por una vida mejor. En la hacienda de Montefalco quedan aún ruinas del tiempo de la revolución. En todo el Valle de Amilpas, viven hombres que conocieron y lucharon junto a Emiliano Zapata, y siguen en la pobreza. A Santiago Vázquez le pasmó el cariño del Fundador del Opus Dei, su preocupación por el bienestar espiritual y material de las gentes de aquella tierra. Y piensa que, desde el cielo, “nos ayudará mejor, intercediendo ante Dios Nuestro Señor, para que nosotros sigamos haciendo realidad lo que él soñó”.


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Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo


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