Testimonios
El maravilloso regalo de la vida
Wendy O’Bar, ama de casa, esposa y madre, Houston, EEUU
1 de enero de 2005
Vince y Wendy O’Bar viven en Houston con sus tres hijos. Vince es un vendedor que disfruta dedicando tiempo a sus hijos, jugando a baloncesto con sus amigos y bebiendo cerveza fría en las tardes calurosas. Wendy se llama a si misma “Secretaria de Interior” de la “Mansión O’Bar” y cuida de sus niños full-time. Después de visitar su alegre y animada casa, nadie puede imaginar lo que la familia ha sufrido en los últimos años. Han tenido cinco hijos, pero dos de ellos fallecieron poco después de nacer por un problema genético grave. Con una gran confianza en Dios, Vince y Wendy han llegado a ver estas tragedias como oportunidades para crecer juntos y apreciar el maravilloso regalo de la vida.¿Cómo conociste la enseñanzas de san Josemaría?
Empecé a prestar atención a sus enseñanzas cuando Vince se encontró con el Opus Dei por primera vez. En los años sucesivos empecé a ver cómo cambiaba: se convirtió en un varonil hombre de oración, como yo le llamaba de broma, y en un fantástico esposo. Era como si de nuevo fuéramos novios.
¿Cómo te ha ayudado a entender mejor la pérdida de dos de tus hijos?
“Camino”, escrito por el Fundador del Opus Dei, era el libro que siempre llevaba conmigo y lo tuve durante las noches que pasé en el hospital. Contiene un capítulo sobre el sufrimiento. Últimamente me ayudaba a mirar a Jesús y decirle: “Hazme como Tú. Soy cristiana; quiero ser como Cristo”. Esta es una de esas situaciones muy difíciles para una madre, duras de sobrellevar humanamente hablando. Sin embargo, siendo católica, el deseo de parecerme a Cristo me llevaba a unir mis sufrimientos con los que Él padeció por mí y por todos.
¿Cómo ha logrado tu familia continuar alegre a pesar de estas pruebas?
Podíamos elegir entre afrontar bien o afrontar mal esta etapa de la vida. Cuando nuestro Señor puso a toda la familia en una situación difícil, podíamos afrontarlo bien y usarlo como algo redentor que ayudara realmente a la familia o como algo que derrumbara la relación familiar. De esta forma, James, nuestro primer hijo que estaba enfermo, nos trajo nuestras mayores alegrías y nuestros dolores más grandes. Pero también nos hizo entender qué es el amor. Cuando se pierde un niño se comprende qué es la vida. La vida es un regalo.
¿Qué otros aspectos de las enseñanzas de san Josemaría tienen realmente eco en ti?
Me encanta conversar y conocer gente nueva que no tenga exactamente los mismos intereses que yo. San Josemaría animaba a santificar esos momentos sonriendo a las personas y tratar de ser generoso y paciente, precisamente porque además de tener defectos como yo, también son hijos de Dios. Esa ha sido siempre mi enseñanza preferida de san Josemaría.

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