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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer
En cuestión de horas
Don José falleció en Logroño el 27 de noviembre de 1924, en la misma casa de la calle de Sagasta en la que habían vivido antes, aunque no en el cuarto piso, sino en el segundo. Todo transcurrió en cuestión de horas. Al levantarse por la mañana, se encontraba muy bien. Desayunó, rezó un buen rato ante una imagen de la Virgen Milagrosa, que tenían esos días en casa, y se puso a jugar con el pequeño Santiago. Después se dispuso a salir, y, al llegar a la puerta de la habitación, se sintió mal. Se apoyó en el marco de esa puerta, y cayó desplomado sobre el suelo. Un par de horas después entregó santamente su alma a Dios, sin haber recuperado el conocimiento.
Apenas pasadas las nueve, en el comercio pensaron que algo serio debía haberle ocurrido a don José, pues todas las mañanas llegaba al trabajo puntualmente. El dueño envió a Manuel Ceniceros para que averiguase lo que le sucedía. Cuando llegó a Sagasta, don José aún vivía: falleció poco después –manifiesta– con una santidad que invadía a toda la familia”. Le encargaron que pusiera un telegrama a Zaragoza, para informar a Josemaría de que su padre estaba muy enfermo, y decirle que viniera. Él mismo fue a esperarle al “rápido”. En el camino de la estación a casa, no tuvo más remedio que decirle toda la verdad: “Lo aceptó con una serenidad tan grande, que me sorprendió de una manera difícil de explicar”.
Con el tiempo, el Fundador del Opus Dei compendiaría así la vida de su padre: No le recuerdo jamás con un gesto severo; le recuerdo siempre sereno, con el rostro alegre. Y murió agotado: con sólo cincuenta y siete años, pero estuvo siempre sonriente. A él le debo la vocación.
Unos meses más tarde, la familia Escrivá se trasladó a Zaragoza.
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Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.
Apenas pasadas las nueve, en el comercio pensaron que algo serio debía haberle ocurrido a don José, pues todas las mañanas llegaba al trabajo puntualmente. El dueño envió a Manuel Ceniceros para que averiguase lo que le sucedía. Cuando llegó a Sagasta, don José aún vivía: falleció poco después –manifiesta– con una santidad que invadía a toda la familia”. Le encargaron que pusiera un telegrama a Zaragoza, para informar a Josemaría de que su padre estaba muy enfermo, y decirle que viniera. Él mismo fue a esperarle al “rápido”. En el camino de la estación a casa, no tuvo más remedio que decirle toda la verdad: “Lo aceptó con una serenidad tan grande, que me sorprendió de una manera difícil de explicar”.
Con el tiempo, el Fundador del Opus Dei compendiaría así la vida de su padre: No le recuerdo jamás con un gesto severo; le recuerdo siempre sereno, con el rostro alegre. Y murió agotado: con sólo cincuenta y siete años, pero estuvo siempre sonriente. A él le debo la vocación.
Unos meses más tarde, la familia Escrivá se trasladó a Zaragoza.
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Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.
Relación de contenidos
- Presentación
- I. Una familia Cristiana
- II. Vocación al sacerdocio: los barruntos de una especial llamada divina
- III. La fundación del Opus Dei
- IV. Tiempo de amigos
- V. Corazón Universal
- VI. El resello de la filiación divina
- VII. Las Horas de la Esperanza
- VIII. La libertad de los hijos de Dios
- IX. Padre de familia numerosa y pobre
- Epílogo. Como un niño que balbucea
- De Barbastro a Logroño
- Josemaría: la vergüenza, para pecar
- Menos mi gazapito
- Cuéntanos el cuento
- Primeras Oraciones
- Premio en "Nociones de Aritmética y Geometría"
- No llores. ¿No ves que Chon está ya en el Cielo?
- Un castillo de naipes
- Doña Dolores
- Así preparó el Señor mi alma
- Se parecía mucho a su padre
- Bah, tonterías..
- En cuestión de horas
- El ejemplo de un hogar cristiano
- Soy paternalista
- Una en el clavo y ciento en la herradura
- Un ejemplo de laboriosidad
- El aire de familia del Opus Dei
- Vida de familia
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