Testimonios
Dios no está en las nubes
Aleksandr Zorin, poeta y miembro de la Unión Rusa de Escritores, Rusia
27 de agosto de 1994
Escrivá deroga el persistente cliché según el cual la vida de familia y el trabajo son dos esferas que se excluyen mutuamente, de las cuales supuestamente salimos, agotados, como limones exprimidos.Rabiosamente optimista, este autor de best-sellers llenos de útiles lecciones, nos recordó en el siglo XX que la vida pública y privada se puede transformar en un servicio y defiende con su doctrina los valores más altos en el camino a la vida eterna. No es casualidad que la Obra tenga miles de miembros en el mundo entero.
Su libro “Camino” se convirtió para mí no solamente en un libro, sino en la verdad de la vida. Su autor se hizo para mí un amigo íntimo, un pariente. Constantemente me refiero a este libro y el me ha influido mucho.
Veamos, por ejemplo, el famoso problema de levantarse por la mañana. Escrivá dice: “Si no te levantas a hora fija nunca cumplirás el plan de vida.” Así, su influencia comienza desde el principio del día.
Es importante entender que a Dios no hay que buscarlo en las nubes, en algún lugar exterior a ti, en unas condiciones ideales, sino más bien aquí y ahora. Escrivá fundamentó sobre esta base el encuentro con Dios, aquí, en la realidad de la vida, en las condiciones en las que nos encontramos. Escrivá dice que la práctica de tu profesión puede ser ocasión de encuentro con Dios.
Yo intuí eso mismo hace mucho tiempo - para ser exactos, cuando Escrivá esclareció este concepto para mí. Sentí que para mí el encuentro con Dios sucede exactamente aquí, en mi escritorio. El poeta reza a través de la poesía. Quizás esto es blasfemo, pero creo que los sacerdotes y confesores me entenderán cuando digo que Dios no está menos presente aquí, en mi escritorio, en el ejercicio de mi profesión, que en una iglesia. Esto me lo enseñó Escrivá.
Él dice que nuestra profesión es nuestra vocación. Dice que por su profesión, cada persona encuentra su camino. Si la gente entendiera que su profesión es su vocación, encontrarían a Dios, y su encuentro con Él sería más profundo. En esto, Escrivá me ayudó.
Cuando leí “Camino”, sufrí mucho, porque yo no sabía rezar. Entonces de repente él me dijo: “¿Dices que no sabes rezar? Ponte delante de Dios y ya estás rezando” la escuela de oración de Escrivá es maravillosa. Supera a muchos de los libros de oración que he leído. En “Camino” dice: Primero, oración; después, expiación; en tercer lugar, muy en tercer lugar, acción (Camino, 82). Esto es realmente sorprendente. Estamos todos tan inmersos en nuestros importantes asuntos. Siempre le estamos dando vueltas a la cabeza. Y él dice que antes de hacer algo, debemos rezar, y sólo después actuar. ¡Es asombroso! Y lo dice tan aforísticamente, con tal concisión de palabras que son como dardos disparados.
Recuerdo cómo algunos de sus pensamientos me asombraron hasta tal punto que dieron lugar a unos versos. Déjenme darles un ejemplo. Escrivá tiene un aforismo sobre la verdad: “No tengas miedo a la verdad – aunque la verdad te acarree la muerte” (Camino, 34).
Oh, la idea te enloquece
Y te pide ser escrita en verso
No tardes, la verdad misma
Le da una carrera.
Omite palabras comunes
El movimiento del pensamiento y la armonía.
Es siempre nuevo –
La verdad trillada, vieja
El poeta, desde luego, no es el santo…
Su tiempo, sin embargo, es corto
Sé fiel a pesar de los obstáculos,
Como el manso mártir a la verdad.
La personalidad de Josemaría Escrivá yace tras estas líneas. Él es fiel a la verdad, por encima de todo, a la verdad de Cristo, aunque esta nos conduzca a la muerte. Así es la personalidad de Josemaría Escrivá.

Relación de contenidos
- No podía guardar esa riqueza sólo para mí
- Giovanni Trapattoni, entrenador de futbol, Italia
- Hay que unir, hay que comprender, hay que disculpar
- El "Camino” para los corazones y las mentes de millones de personas
- Dios no está en las nubes
- ¿Usted cree que Dios es el Señor de la historia?
- Ser cristiano en todo momento
- Card. Darío Miranda (1895 –1986), Arzobispo de la Ciudad de México y Primado de México de 1956 a 1977, México
- ¿Por qué permite Dios que sufran los niños?
- Termina al menos uno de tus proyectos
Español





Oración
RSS