PortadaLibrosApuntes sobre la vida del fundador del Opus DeiCon el aliento y el consuelo de los obispos


Libros
Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer
Con el aliento y el consuelo de los obispos
Es justo subrayar –con el P. Sancho– la firme y clara actitud que adoptó en todo momento don Leopoldo Eijo y Garay.
Siempre difundió ideas semejantes a las que en mayo de 1941 comunicaba al Abad Escarré.
Monseñor Castán, entonces obispo auxiliar de Tarragona, supo por don Leopoldo que un día fue una comisión a hablar con él para acusar y denunciar al Opus Dei, sugiriéndole que interviniera contra la Asociación y contra su Fundador. Don Leopoldo les dejó hablar y luego apostilló tajantemente que había actuado directamente y con pleno conocimiento de causa en su aprobación. Mons. Castán recuerda con certeza unas palabras textuales que el obispo de Madrid pronunció en esa ocasión: “Esa criatura ha nacido en estas manos”.
El P. Carlos Calaf, operario diocesano, relata otra anécdota semejante, que localiza en 1940. El propio don Leopoldo se la contó. El día de la Procesión del Corpus iba a su derecha, llevando una barra del Palio, un joven que había dicho alguna cosa menos conveniente contra el Opus Dei; y, “aun llevando el Santísimo en la mano –me decía el Patriarca–, me dirigí a él y le dije: mira, por lo que más vale en el mundo y lo que más estimo, que es Jesús Sacramentado, no ataques, no digas nada en desdoro de esa Obra, que la quiero como a la niña de mis ojos”.
Hace mucho tiempo, muchísimo –evocaría el propio Fundador del Opus Dei–, cuando vivía en Lagasca, una noche, estando ya acostado y empezando a conciliar el sueño –cuando dormía, dormía muy bien; no he perdido el sueño jamás por las calumnias, persecuciones y trapisondas de aquellos tiempos–, sonó el teléfono. Me puse y oí: Josemaría... Era don Leopoldo, entonces obispo de Madrid. Tenía una voz muy cálida. Ya muchas otras veces me había llamado a esas horas, porque él se acostaba tarde, de madrugada, y celebraba la Misa a las once de la mañana.
Qué hay?, le respondí. Y me dijo: ecce Satanas expetivit vos ut cribraret sicut triticum (Lc., XXII, 31). Os removerá, os zarandeará, como se zarandea al trigo para cribarlo. Luego añadió: yo rezo tanto por vosotros... Et tu... confirma filios tuos! Tú, confirma a tus hijos. Y colgó. ¿Bonito, verdad?
←página anterior == página siguiente →
Acceso directo a los capítulos
Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo
Gracias a la autorización expresa de Ediciones Rialp ha sido posible recoger esta publicación en formato electrónico en la presente página web.
Relación de contenidos
- Perdonar y pedir perdón
- ¿Qué sería de un cuadro si no hubiera sombras?
- Una nueva herejía
- Signos cabalísticos y jeroglíficos
- Estos son los herejes por cuya conversión me pidió usted que ofreciera la Misa
- Créame, el Opus es verdaderamente Dei
- Acusaban al Opus Dei de ser “una rama judaica de los masones”
- Con el aliento y el consuelo de los obispos
- Quien critica al Opus Dei critica al Patriarca
- Si Tú no necesitas mi honra, yo ¿para qué la quiero?
- Callar, rezar, perdonar
- En carne viva
- Sin libertad no se puede amar a Dios
- Apostolado personal
- Oración sin anonimato
- Virtudes y devociones cristianas de siempre, con libertad
- Tener corazón
- Libertad en la vocación, en la entrega en el Opus Dei
- En busca de la oveja perdida
- Somos una familia ecuménica
- El hijo de un pastor calvinista suizo que se entusiasma con "Camino"
- No hay dogmas en las cuestiones temporales
- En defensa de la legítima libertad de los cristianos
- Jugar al fútbol con los anarcosindicalistas
- Para el Fundador del Opus Dei el respeto a la libertad política no era indiferencia
- Aquí nunca te preguntarán de política
- Una misión puramente espiritual
- Yo sólo os puedo hablar de Dios
- Una residencia de estudiantes que rebosaba libertad
- El Opus Dei no es anti–nada, ni anti–nadie
Español








Oración
RSS
FACEBOOK
TWITTER
YOUTUBE