Testimonios
Ahora mi vida tiene sentido
Ngozi Okpara, profesora, Lagos, Nigeria.
4 de agosto de 1999
Siempre había querido vivir una vida recta, que me llenara, pero me daba cuenta de que existía un abismo entre mi vida ordinaria y mi vida de oración. Ahora no puedo señalar la diferencia entre la oración y las actividades ordinarias. Soy más consciente de la presencia de Dios, y ya no puedo mirar al mundo sin hacer nada, sino que tengo que participar activamente en lo que pasa en la sociedad. Es un desafío. Me he dado cuenta de lo que Dios me quiere y de la infinita misericordia que tiene conmigo, mi vida tiene sentido y me mueve el deseo de que otras muchas personas experimenten lo mismo.
Relación de contenidos
- ¿Qué le aconseja usted a un matrimonio recién formado?
- Por el mensaje de una estampa
- Conjugar la ecuación trabajo – familia es un desafío constante
- Un puerto seguro para nuestro hogar
- Siempre me cuidó de una manera muy paternal
- Yo no sabía nada del cristianismo
- Para conocer la verdad sobre sí mismo
- Su voz llegaba al alma
- Ahora mi vida tiene sentido
- Una libertad completa
Español





Oración
RSS