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Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer

Un ejemplo de laboriosidad

Etiquetas: Desprendimiento, Familia Escrivá, Orden, Trabajo
También ella fue un ejemplo vivo de laboriosidad, verdaderamente decisivo para quien debía predicar los cristianos en su trabajo ordinario:
No recuerdo haberla visto nunca desocupada; siempre estaba atareada en alguna cosa: hacía una labor de punto, cosía o recosía prendas de ropa, leía... No tengo memoria de haber visto jamás a mi madre ociosa. Y no era una persona rara: era una persona corriente, amable (...) Era una buena madre de familia, de familia cristiana, y sabía aprovechar el tiempo.

El Fundador del Opus Dei solía poner, como criterio para vivir cristianamente desprendidos de los bienes materiales, usarlos como lo hace un padre de familia numerosa y pobre. Así lo hicieron sus padres: llevaron siempre su casa con espíritu de trabajo y detalles de buen orden. Cuando, a partir de un determinado momento, tuvieron menos medios económicos, continuaron viviendo dignamente, con buen gusto, sin que se advirtieran las carencias, porque suplían con imaginación, cariño y picardía la falta de grandes cosas.

Pero desde siempre habían hecho notar a sus hijos la importancia de hacer durar las cosas, para ahorrar gastos innecesarios; de pensar muy bien, con sentido común, cualquier compra, “sin alargar el brazo más que la manga”; de aprovechar hasta las cosas aparentemente menos aprovechables: “con los hilos que se tiran, el demonio hace una soga”, enseñó doña Dolores a su hija Carmen cuando aprendía a coser en Barbastro...

Una anécdota compendia su señorío en la vida de familia. El postre tradicional del Viernes de Dolores eran crespillos, hojas de espinacas rebozadas con una crema de huevo, harina y leche, fritas en poco aceite y espolvoreadas con azúcar. Se servían abundantes, muy calientes, con mucho azúcar, en una fuente grande de porcelana, cubierta con una servilleta de hilo blanco. A doña Dolores le gustaban mucho los crespillos, pero comprendía que no los podía hacer servir con frecuencia: y eligió el día de su santo. Era un acontecimiento en la casa, que esperaban los hijos con mayor ilusión que los dulces más caros del mundo.


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Presentación
Capítulo Primero: Una Familia Cristiana
Capítulo Segundo: Vocación al sacerdocio
Capítulo Tercero: La fundación del Opus Dei
Capítulo Cuarto: Tiempo de amigos
Capítulo Quinto: Corazón Universal
Capítulo Sexto: El resello de la filiación divina
Capítulo Séptimo: Las Horas de la Esperanza
Capítulo Octavo: La libertad de los hijos de Dios
Capítulo Noveno: Padre de familia numerosa y pobre
Epílogo


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