Tal día como hoy

6.2.1960

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«Comenzar es de muchos; acabar, de pocos, y entre estos pocos hemos de estar los que procuramos comportarnos como hijos de Dios. No lo olvidéis: sólo las tareas terminadas con amor, bien acabadas, merecen aquel aplauso del Señor: “mejor es el fin de la obra que su principio” ». Con estas palabras empieza la homilía “Trabajo de Dios”, que predica un día como hoy y se recoge en el libro Amigos de Dios.